Fastos (fragmento) Ovidio

Fastos (fragmento)

"Se elige un día apropiado para trazar con el arado la línea que deberían seguir las murallas. Se acercaba la festividad de Pales: es en esa fecha cuando se inician los trabajos. Se excava una zanja hasta llegar a suelo firme; en ella se arrojan diversos productos agrícolas y tierra traída de los campos vecinos.. Se rellena la zanja, sobre ella se erige un altar, y un nuevo hogar comienza a cumplir su misión cuando en él empieza a arder el fuego. A continuación Rómulo, apoyándose con fuerza en la mancera, va señalando con un surco el emplazamiento de las murallas. Una vaca blanca es la que soporta el yugo, llevando como pareja a un buey de níveo color. He aquí las palabras que pronuncia el rey: "Oh, Júpiter! iY tú, Marte, padre mío! iY tú, materna Vesta! ¡Prestadme vuestro apoyo en estos momentos en que fundo mi ciudad! ¡Escuchadme también todos vosotros, dioses a quienes es piadoso invocar! Que mi obra se levante bajo vuestros buenos auspicios. Que esta tierra, un día dominadora, tenga larga vida y poderío. Que bajo su imperio se sometan Oriente y Occidente". Tal fue su.plegaria. Y Júpiter manifestó su presagio dejando oír un trueno a la izquierda del cielo. Alegres por este augurio, los ciudadanos echan los cimientos, y en poco tiempo la nueva muralla estaba levantada. Cler activa los trabajos. Rómulo personalmente lo había llamado y le había dicho: "Éste será tu cometido, Cler. Y que nadie salte las murallas ni el surco abierto, por el arado: A cualquiera que ose hacerlo, dale muerte". Ignorante Remo de estas órdenes, comienza, a burlarse de aquellos baluartes demasiado bajos, y a decir: "¿Va a estar el pueblo protegido por esto?" Y a continuación salta por.encima de ellos. Con una pala, Cler golpea al atrevido. Bañado en sangre, Remo se desploma sobre la dura tierra. Cuando el rey se entera de este suceso, ahoga las lágrimas que pugnan por brotarle y esconde en el corazón su secreta herida. No quiere llorar en público y da ejemplo de coraje al decir: "Que cualquier enemigo salte así mis murallas". No obstante celebra honras fúnebres en honor de su hermano y es incapaz de. contener el llanto por más tiempo, poniendo de manifiesto su fraternal amor hasta entonces disimulado. Cuando el ataúd es depositado en tierra, besa por última vez a su hermano, y dice: "Adiós, hermano mío, a quien me han arrebatado contra mi voluntad". Antes de entregarlo a las llamas, unge sus miembros. Lo mismo que le hicieron Fáustulo y Acca; ésta, con sus tristes cabellos sin ceñir. "


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