Una oculta bendiciónJohn Ashbery

Una oculta bendición

"Sí, ellos están vivos y pueden tener esos colores,
Pero yo, en mi espíritu, estoy vivo también.
Siento que debo cantar y bailar, para decir
Esto de alguna forma, que el conocerte sea entregado a mí.

Y yo canto entre la desesperación y el aislamiento
De la oportunidad de conocerte, de cantarme a mí
Que eres tú. Como ves,
Tú me acercas a la luz de una manera

Que nunca pude haber esperado, o sospechado, tal vez
Porque siempre me dices que soy tú,
Y con razón. Los grandes frutos amenazan.
Yo soy tuyo para que mueras conmigo, para desear.

Nunca puedo pensar en mí, te deseo
Para una habitación en la que las sillas siempre
Tienen las espaldas de cara a la luz
Impuestas en las piedras y los caminos, los verdaderos árboles

Que parecen brillar para mí cruzando rejas ante lo tuyo.
Si la salvaje luz de este día de enero es real
Yo prometo serte fiel
A ti, a quien no ceso de recordar.

Recordándote para olvidar. Recordándote para ir más allá de ti hacia otro día
Sobre las alas de un secreto que nunca sabrás.
Sacándome de mí mismo, en el camino
Que la circunferencia pastel del día me ha asignado.

Te prefiero a ti en el plural, te quiero a ti.
Debes venir hacia mí, todo pálido y de oro
Como el rocío y el aire.
Y así me inunda esta repentina exaltación. "



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