Monte de Goce (fragmento)Enrique Verástegui

Monte de Goce (fragmento)

"Todo pasado no es silencio perdido, sino que es suceptible de ser (si no tocado) (por lo menos) visto a través del espejo retrovisor de un auto que aplasta las flamas de una primavera desmoronándose.
Mediodía, larga es la avenida llena de viajeros —aca¬bo de comprar un boleto de viaje y mis cabellos despiden chispas verdes / triste, como siempre mis sentimientos son tan imprecisos como el mar al sur rompiéndose en pedazos amarillos, y aún dispongo de unos minutos —es la avenida llena de viajeros rompiéndose en pedazos ama¬rillos: Estación para partir, Estación para llegar —mi corazón viaja pintado sobre el tranvía heliotropo, te recuerdo Amor / 22 de marzo, ¿qué hago hoy entre la muchedumbre? —yo: realmente sigo un poco como la luz de un sol ya extinguido y todavía brilla desde mis pupilas, en el bosque de espejos que me devuelven al di¬ván del psicoanálisis que me devuelve al bosque de es¬pejos que me devuelven al sur rompiéndose en pedazos amarillos — como un poste estoy parado y una abeja liba un néctar desolado en mi silencio — ¿leeré una revista con cifras de inflación pero sin lirios que me escupan? — luz de sol engastada bajo la gamuza de un río congela¬do — Hamlet ha vuelto y es perseguido por fauces policia¬les sospechándolo — ¿me beberé una naranjada? / en la última butaca de este cinema donde todos actúan sin saber cómo ni por qué: película de colores sombríos (Cámara/luces/acción: abro los ojos y lo cauto todo: el revés de la luz cuerpo de una belleza invisible, y esta pesadez de lo concreto): bocinazos / las frases se me vuelven, agresivas, no he pensado en nada: larga es la avenida llena de viajeros — policías y el momento oscuro, ¿oscuro? ¿trágico? — antes me había dicho: larga es la avenida llena de viajeros, y agregaré, algo más, quizá menos turbio: larga es la avenida llena de viajeros — las frases se me vuelven, agresivas, atacándome en sorpresa: bullicioso instante de las despedidas y los lloriqueos, de las risas con dientes sin brillo, maletas, encomiendas, cartas que escritas en presente serán ya pasado / la radio anuncia noticias boletines música palabras que te invitan a consumir deshechos brillantes — entretanto releo (des¬lumbrado) la superficie de un poema en la forma de un seno, muchacha largos cabellos mi vista te copula en la escritura y mientras la miro un cigarrillo se consume en mis labios porque mientras la miro un cigarrillo se con¬sume en mi escritura: un seno deslumbra a mis ojos entre la muchedumbre sin nombre en la Estación — tumbados bajo un montículo de arena el verde jade del mar se extendía a lo lejos apacible — y yo: muchacha largos cabellos mi vista te copula en la escritura y mientras la miro un cigarrillo se consume en mis labios, ignoro si el dulce color del mar brotó junto a ti para decir ignoro si el dulce color del mar no es más que un cuerpo a mi lado mirando la curvatura profunda — un clereci vaganti qué soy sino un clereci vaganti al margen de la historia y al margen de la historia que no va en la historia, un goliardo enloquecido por las ruinas (simétricas, perfectas, codificadas) de su tiempo — Diana en Puerto Vallarta temblando cagándose de hambre amando el revés de su cuerpo, el delicado — nada ha pasado nada ha llegado: el nombre de Diana es el nombre de un mar destroza¬do — masco un pezón silvestre encontrado al centro de un brasero de flores — estoy agotado: perdí la percep¬ción de mi tiempo al montarme en un vientre que adoro — retuve mi semen hasta verlo como una mancha de nieve en tus ojos rosados, bizca se deshizo el puntito de almendra del ojo y los párpados temblaron: el orgasmo era inminente... "



El Poder de la Palabra
epdlp.com