La bruja de Edmonton (fragmento)John Ford

La bruja de Edmonton (fragmento)

"Frank. Ven, acércate. ¿Por qué no está a gusto tu corazón y el miedo de las habladurías lo atenaza? Quizás se pueda hablar en contra de tu fama, pero sabes a quién llamar padre ahora.
Winnifred. Ha hablado como un hombre honesto, pero yo no puedo satisfacer su solicitud, que libremente me ha concedido. No debemos vivir juntos en esta difícil situación, aunque sea lícito para un hombre y para una mujer.
Frank. Si hubiera faltado a la verdad de mi promesa, no podría tolerar tu compañía, sino sólo intentar ganar algo de tiempo para el heredero de nuestra causa sucesiva, para maldecir la hora de su nacimiento y la miseria de la necesidad. Dos demonios que nos abocan a un final vergonzoso.
Winnifred. ¿Y sería tan difícil preservar este estatus? ¿Estando casado podría confesar la verdad?
Frank. En realidad un padre es un maestro agraviado por la desobediencia filial que no tiene en cuenta las aflicciones filiales, sino la prosperidad de su alma.
Winnifred. No hay mérito alguno en conquistar a una doncella. ¿Debo tener prisa en marcharme?
Frank. Por favor no utilices una palabra tan inadecuada. Has de vivir cerca de Waltham Abbey con tu tío Selman. Yo ya le he informado debidamente. Él te tratará amablemente y se plegará a todos los deseos de tu corazón.
Winnifred. Mi corazón no late sin su compañía. "



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