Literatura y subdesarrollo (fragmento)António Cândido

Literatura y subdesarrollo (fragmento)

"Mário Vieira de Mello, uno de los pocos que han abordado el problema de la relación entre el subdesarrollo y la cultura, establece para el caso de Brasil una distinción que también se aplica a toda América Latina. Él dice que ha habido un marcado cambio de perspectiva, ya que hasta aproximadamente la década de 1930 prevaleció entre nosotros la noción de "país nuevo" que no hemos sido capaces de compensar, a pesar de las grandes posibilidades de futuro. No hay cambios esenciales en la distancia que nos separa de los países ricos, de modo que ahora prevalece el concepto de país subdesarrollado. Señala, por tanto, la magnitud de la fuerza vital, aún no ejecutada y, en segundo lugar, la atrofia presente.
Las consecuencias que Mário Vieira de Mello dibuja no parecen válidas a la hora de comprender justamente ciertos aspectos fundamentales de la creación literaria en América Latina. De hecho, de la idea de un nuevo país derivan proposiciones literarias basadas en la sorpresa, el interés por lo exótico y un cierto respeto por las grandes posibilidades que ofrece la esperanza. La idea de que Estados Unidos era un lugar privilegiado se expresó en las proyecciones utópicas que actuaron en la faz de la conquista y la colonización, mientras que ya en el primer documento relativo a nuestro continente, La carta de Colón, como afirma Pedro Henríquez Ureña, se inaugura ese tono de asombro y exaltación. En el pragmatismo del siglo XVII, mitad profético, Antonio Vieira aconsejó el traslado de la monarquía portuguesa a Brasil, mitad profético, Antonio Vieira aconsejó el traslado de la monarquía portuguesa a Brasil, que estaría obligado a adaptar sus condicione históricas como sede del Quinto Imperio. Más tarde, cuando las contradicciones de la condición colonial llevaron a las capas dominantes a separar la política con respecto a las metrópolis, viene la idea complementaria de que Estados Unidos estaba predestinada a ser la patria de la libertad, y así consumar el destino del hombre de Occidente.
Este estado de euforia fue heredado por los intelectuales latinoamericanos, que se convirtieron en instrumentos de afirmación nacional y justificación ideológica. La literatura está hecha de celebración, lengua y traje de apego, favorecido por el romanticismo, con el apoyo de la hipérbole y la transformación del exotismo en un estado del alma. El cielo era más azul, más exuberantes nuestras flores, nuestros paisajes más inspiradores que en otros lugares, como se lee en el poema de Gonçalves Dias, Canción del exilio, que podría haber sido suscrito por cualquiera de sus contemporáneos en América-desde México a Tierra del Fuego.
La idea del hogar se encuentra estrechamente ligada a la naturaleza. La literatura compensó la debilidad de las instituciones a través de la sobrevaloración de los aspectos regionales, optimizando la razón social del exotismo. En autores como Santos Vega o Rafal Obligado, casi ya en los inicios del siglo XX, sobresale la exaltación nativista sobre el civismo, y el poeta distingue implícitamente entre patria (ente institucional) y la tierra (ser natural), pero conectándolas en la identificación de un mismo movimiento. "



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