Historia secreta de Costaguana (fragmento)Juan Gabriel Vásquez

Historia secreta de Costaguana (fragmento)

"Digámoslo de una vez: el hombre ha muerto. No, no es suficiente. Seré más preciso: ha muerto el Novelista (así, con mayúscula). Ya saben ustedes a quién me refiero.
¿No? Bien, lo intentaré de nuevo: ha muerto el Gran Novelista de la lengua inglesa. Ha muerto el Gran Novelista de la lengua inglesa, polaco de nacimiento y marinero antes que escritor. Ha muerto el Gran Novelista de la lengua inglesa, polaco de nacimiento y marinero antes que escritor, que pasó de suicida fracasado a clásico vivo, de vulgar contrabandista de armas a Joya de la Corona Británica.
Señoras, señores: ha muerto Joseph Conrad. Recibo la noticia con familiaridad, como se recibe a un viejo amigo. Y entonces me doy cuenta, no sin cierta tristeza, de que me he pasado la vida esperándola.
Comienzo a escribir con todos los diarios londinenses (sus letras microscópicas, sus columnas abigarradas y estrechas) desplegados sobre el cuero verde de mi escritorio. A través de la prensa, que ha jugado papeles tan diversos a lo largo de mi vida —amenazando con arruinarla a veces, y a veces otorgándole el poco brillo que tiene—, me entero del infarto y de sus circunstancias: la visita de la enfermera Vinten, el grito que se oye desde el piso de abajo, el cuerpo que cae de la silla de lectura. A través del periodismo oportunista asisto al entierro en Canterbury; a través de las impertinencias de los reporteros los veo bajar el cuerpo y poner la lápida, esa lápida plagada de errores (una ka fuera de lugar, una vocal intercambiada en uno de los nombres). Hoy, 7 de agosto de 1924, mientras en mi remota Colombia se celebran ciento cinco años de la batalla de Boyacá, aquí en Inglaterra se lamenta, con pompa y ceremonia, la desaparición del Gran Novelista. Mientras en Colombia se conmemora la victoria de los ejércitos independentistas sobre las fuerzas del Imperio Español, aquí, en este suelo de este otro Imperio, ha sido enterrado para siempre el hombre que me robó. "



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