La defensa de Singapur (fragmento)James Gordon Farrell

La defensa de Singapur (fragmento)

"Aunque su esposa Silvia era presa de la agitación, Walter trataba de tomarlo con calma. Joan, que había regresado recientemente tras terminar el período escolar en Suiza, encontraba muy duro establecerse en Singapur, separada de los amigos que tenía en Europa. Era de carácter rebelde, desdeñosa en relación a las costumbres provincianas. Como sería lógico, Walter suponía que después de pasar tanto tiempo en la escuela (la escuela había sido una idea de su madre)y dándole algo de tiempo, superaría su rechazo inicial.
El inesperado enredo sentimental de Joan con un joven teniente carente de dinero fue probablemente un acto de rebeldía. Incluso Joan no había intentando pretender que él fuera algo sólido, sino un capricho. Sabía perfectamente que sus padres tendrían una mala opinión de todos esos militares y que no le permitirían hablar del teniente. Walter no lo había vísto aún porque Joan había tenido el tacto suficiente para no llevarlo a casa. Había esperado pacientemente que su hija adoptara una actitud cuerda, explicándole a su esposa que sus lágrimas y su exasperación suponían una pérdida de energía que debería emplear en un mayor beneficio, porque Joan debería afrontar la situación con o sin la ayuda de las lágrimas de su madre. A su debido tiempo, quizás había sido necesario esperar algo más de lo previsto, la confianza de Walter había sido justificada. Joan se había desembarazado del teniente tan subrepticiamente como le había encontrado. Con total tranquilidad había regresado a su casa, la casa de los Blackett. "



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