Primavera mortífera (fragmento)Lajos Zilahy

Primavera mortífera (fragmento)

"Del monte, teñido de colores primaverales, descendían parejas de enamorados. Las mujeres arrastraban lánguidamente por el suelo sus sombrillas mientras los hombres caminaban en silencio.
En la orilla, un hombre sin sombrero, cruzado de brazos e inmóvil, contemplaba el agua en la que, susurrantes e incansables, se perseguían trémulas olas con reflejos cobrizos. Los laterales del río, en forma de anfiteatro, rebosaban de gente: ancianos caballeros, damas con la juventud ya lejana, que daban su habitual paseo, muchachas del brazo, y criadas aprovechando sus momentos de asueto. Todo el mundo contemplaba vagamente las cambiantes olas del río. En el lado de Buda, un joven paseaba entre dos castaños, reiterando incesantemente su deambular.
Casi de modo imperceptible, empezó a caer la noche y el crepúsculo trajo consigo una tenue y fría lluvia entre los dos árboles. De vez en cuando, como cansado, el joven se dejaba caer en un banco cercano.
Al fin abandonó el lugar, se dirigió hacia la orilla de Pest y, una vez hubo atravesado el puente, se encaminó hacia el Hotel Griff. Una vez en éste, se encerró en su habitación y, sentado al borde de la cama, encendió un cigarrillo, que se fue consumiendo entre los dedos dejando en el aire unas largas y temblorosas volutas de humo.
Al poco, el joven encendió la lámpara que había sobre la mesa y sumergió la cabeza en el círculo de luz proyectado por la pantalla y empezó a escribir una carta. "



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