El peine (fragmento)Laura Pariani

El peine (fragmento)

"Cuando el fuego ha comenzado a crepitar, se encogió de hombros, tratando de aferrarse a su vigorizante calor y lloró durante mucho tiempo, probablemente a causa de una pena retenida sin consuelo. Quizás deseara que alguien tratara de aliviarla, pero Batista no dijo nada, ni siquiera intentó una leve caricia. Hasta una hora antes, se había esforzado por acumular leña y atizar el fuego. A pesar del olor a muerte que flotaba en el aire, ni siquiera había vertido una sola lágrima. Era un buen hijo, obediente. Le habían enseñado a no decir nunca: "Estoy triste" o "Necesito..." Las tareas requeridas eran comer, beber, tallar la madera y dormir. Las lágrimas sólo visten la túnica del corazón femenino. Quizás por ello se sentía a gusto al poseer un corazón endurecido. "


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