Homo sapiens (fragmento)Stanislaw Przybyszewski

Homo sapiens (fragmento)

"Se detuvieron fuera de la puerta.
Falk no atinaba con la cerradura.
¡Por fin!
Entró en el pasillo. Él la siguió. Se detuvo de nuevo.
¿Qué es lo que quería realmente?
-Buenas noches, Falk.
Él la tomó de la mano. Le temblaba la voz.
-Siento que deberíamos despedirnos más cordialmente.
La puerta permanecía entreabierta. La luz de la linterna se proyectó ampliamente sobre su faz. Ella lo miró con expresión de asombro, extrañamente sorprendida. Sintió vergüenza.
-Buenas noches...
Oyó el ruido de las llaves dentro. Escuchó. Ella subió las escaleras rápidamente.
Luego se fue. De repente lanzó un grito lastimero. ¿Qué había sido eso? ¿Acaso la manifestación de la impotencia humana? ¡Qué torpe y qué poco delicado había sido! No, era difícil encontrarlo gracioso y divertido. Se sentía burlado, despreciado como un colegial. Era verdaderamente desagradable, y la memoria del recuerdo lo avergonzaba aún más. Tendría alrededor de trece años la primera vez que sintió el impulso del deseo. Súbitamente atraído por la joven de la historia de Schiller y Lenau. Una noche, el profesor lo había sorprendido en un tête-à-tête.
Y al día siguiente... ¡Todo sería maravilloso!
Sonó la campana. El reloj marcaba las diez. Hora del descanso.
Se apresuró con la intención de salir.
-Falk, quédate aquí.
Se quedó quieto.
-Acércate.
Se dirigió al atril.
-Siéntate.
Se encontraron frente a frente.
-Eres un mentiroso.
El zumbido de la vara silbó cada vez más rápido y fue muy doloroso. "



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