Luces de bohemia (fragmento)Ramón María del Valle-Inclán

Luces de bohemia (fragmento)

"MAX: ¡Salud, hermano, si menor en años, mayor en prez! RUBÉN: ¡Admirable! ¡Cuánto tiempo sin vernos, Max! ¿Qué haces? MAX: ¡Nada!
RUBÉN: ¡Admirable! ¿Nunca vienes por aquí?
MAX: El café es un lujo muy caro, y me dedico a la taberna, mientras llega la muerte.
RUBÉN: Max, amemos la vida, y mientras podamos, olvidemos a la Dama de Luto.
MAX: ¿Por qué?
RUBÉN: ¡No hablemos de Ella!
MAX: ¡Tú la temes, y yo la cortejo! ¡Rubén, te llevaré el mensaje que te plazca darme para la otra ribera de la Estigia! Vengo aquí para estrecharte por última vez la mano, guiado por el ilustre camello Don Latino de Híspalis. ¡Un hombre que desprecia tu poesía, como si fuese Académico!
DON LATINO: ¡Querido Max, no te pongas estupendo!
RUBÉN: ¿El señor es Don Latino de Híspalis?
DON LATINO: ¡Si nos conocemos de antiguo, maestro! ¡Han pasado muchos años! Hemos hecho juntos periodismo en La Lira Hispano-Americana.
RUBÉN: Tengo poca memoria, Don Latino.
DON LATINO: Yo era el redactor financiero. En París nos tuteábamos, Rubén.
RUBÉN: Lo había olvidado.
MAX: ¡Si no has estado nunca en París!
DON LATINO: Querido Max, vuelvo a decirte que no te pongas estupendo. Siéntate e invítanos a cenar. Rubén, hoy este gran poeta, nuestro amigo, se llama Estrella Resplandeciente!
RUBÉN: ¡Admirable! ¡Max, es preciso huir de la bohemia!
DON LATINO: ¡Está opulento! ¡Guarda dos papiros de piel de contribuyente!
MAX: ¡Esta tarde tuve que empeñar la capa, y esta noche te convido a cenar! ¡A cenar con el rubio Champaña, Rubén!
RUBÉN: ¡Admirable! Como Martín de Tours, partes conmigo la capa, trasmudada en cena. ¡Admirable!
DON LATINO: ¡Mozo, la carta! Me parece un poco exagerado pedir vinos franceses. ¡Hay que pensar en el mañana, caballeros! MAX: ¡No pensemos!
DON LATINO: Compartiría tu opinión, si con el café, la copa y el puro nos tomásemos un veneno.
MAX: ¡Miserable burgués!
DON LATINO: Querido Max, hagamos un trato. Yo me bebo modestamente una chica de cerveza, y tú me apoquinas en pasta con lo que me había de costar la bebecua.
RUBÉN: No te apartes de los buenos ejemplos, Don Latino.
DON LATINO: Servidor no es un poeta. Yo me gano la vida con más trabajo que haciendo versos.
RUBÉN: Yo también estudio las matemáticas celestes.
DON LATINO: ¡Perdón entonces! Pues sí, señor, aun cuando me veo reducido al extremo de vender entregas, soy un adepto de la Gnosis y la Magia.
RUBÉN: ¡Yo lo mismo!
DON LATINO: Recuerdo que alguna cosa alcanzabas.
RUBÉN: Yo he sentido que los Elementales son Conciencias.
DON LATINO: ¡Indudable! ¡Indudable! ¡Indudable! ¡Conciencias, Voluntades y Potestades!
RUBÉN: Mar y Tierra, Fuego y Viento, divinos monstruos. ¡Posiblemente Divinos porque son Eternidades!
MAX: Eterna la Nada.
DON LATINO: Y el fruto de la Nada: Los cuatro Elementales, simbolizados en los cuatro evangelistas. La Creación, que es pluralidad, solamente comienza en el Cuadrivio. Pero de la Trina Unidad, se desprende el Número. ¡Por eso el Número es Sagrado!
MAX: ¡Calla, Pitágoras! Todo eso lo has aprendido en tus intimidades con la vieja Blavatsky.
(...)
MADAMA COLLET: ¡Oh, querido, con tus generosidades nos has dejado sin cena!
MAX: Latino, eres un cínico.
CLAUDINITA: Don Latino, si usted no apoquina, le araño.
DON LATINO: Córtate las uñas, Claudinita
CLAUDINITA: Le arranco los ojos.
DON LATINO: ¡Claudinita!
CLAUDINITA: ¡Golfo!
DON LATINO: Max, interpon tu autoridad.
MAX: ¿Qué sacaste por los libros, Latino?
DON LATINO: ¡Tres pesetas, Max! ¡Tres cochinas pesetas! ¡Una indignidad! ¡Un robo!
CLAUDINITA: ¡No haberlos dejado!
DON LATINO: Claudinita, en ese respecto te concedo toda la razón. Me han cogido de pipi. Pero aún se puede deshacer el trato.
MADAMA COLLET: ¡Oh, sería bien!
DON LATINO: Max, si te presentas ahora conmigo en la tienda de ese granuja y le armas un escándalo, le sacas hasta dos duros. Tú tienes otro empaque.
MAX: Habría que devolver el dinero recibido.
DON LATINO: Basta con hacer el ademán. Se juega de boquilla, maestro.
MAX: ¿Tú crees?...
DON LATINO: ¡Naturalmente!
MADAMA COLLET: Max, no debes salir.
MAX: El aire me refrescará. Aquí hace un calor de horno.
DON LATINO: Pues en la calle corre fresco.
MADAMA COLLET: ¡Vas a tomarte un disgusto sin conseguir nada, Max!
CLAUDINITA: ¡Papá, no salgas!
MADAMA COLLET: Max, yo buscaré alguna cosa que empeñar.
MAX: No quiero tolerar ese robo. ¿A quién le has llevado los libros, Latino?
DON LATINO: A Zaratustra.
MAX: ¡Claudina, mi palo y mi sombrero!
CLAUDINITA: ¿Se los doy, mamá?
MADAMA COLLET: ¡Dáselos!
DON LATINO: Madama Collet, verá usted qué faena.
CLAUDINITA: ¡Golfo!
DON LATINO: ¡Todo en tu boca es canción, Claudinita! "



El Poder de la Palabra
epdlp.com