La casa de las siete llaves (fragmento)Earl Derr Biggers

La casa de las siete llaves (fragmento)

"Únicamente no mostraba interés alguno un pasajero, al otro lado del pasillo, en la sección ocho. La chica tomó nota de sus amplios hombros y su robusta espalda envuelta en un traje oscuro. Estaba sentado cerca de la ventana, mirando hacia fuera, e incluso desde ese punto de vista parecía que estaba profundamente absorto en sus propios pensamientos. La joven mujer, que se dirigía a Reno, se sintió de algún modo agradecida.
El se volvió y vio que se trataba de un chino, una raza que medita acerca de sus propias circunstancias. Una raza admirable. Era un hombre de mediana edad y con cierto sobrepeso. Sus pequeños ojos negros brillaban a causa de alguna excitación interior. Sus labios estaban partidos en una sonrisa que parecía indicar un súbito e inmenso placer. Sin ni siquiera mirar hacia el siete, se levantó y caminó rápidamente por el coche.
Llegó a la plataforma, donde permaneció un instante inhalando el gélido aire. Luego de nuevo, como si no pudiera resistirse, se sintió atraído por la ventana. El tren circulaba más lentamente ahora. El paisaje, dondequiera que mirase, era blanco. De pronto, se dio cuenta de que había alguien detrás de él, y se volvió. La camarera, una chica china, de cuyas miradas él había sido consciente en pequeños intervalos a lo largo de la tarde, le estaba mirando solemnemente. "



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