Lo que yo creo (fragmento)Hans Küng

Lo que yo creo (fragmento)

"Alegrarse por muchas cosas: de ello forma parte esencial, para mí, el gozar con la naturaleza. Esa capacidad me la transmitió mi madre; su voz todavía resuena en mis oídos: "¡Mira, qué bello es...!". Puede tratarse de cosas del todo sencillas. A diferencia de lo que muchos afirman, soy incapaz de hablar con las plantas ("Tonterías", me dijo un famoso catedrático de botánica, compañero mío). Pero sí que puedo alegrarme de tener aunque sea una sola rosa en mi despacho: ¡qué diversidad de especies, colores y formas de sépalos existe! Y observo la rápida floración, apertura y marchitamiento del cerezo ornamental japonés, de un rosa maravilloso, que se alza delante de mi ventana. En efecto, en la naturaleza hay miles y miles de cosas con las que los seres humanos -si quieren- pueden disfrutar. Pues hay personas, también algunas muy cultivadas, que apenas se complacen en la naturaleza. Carecen de sensibilidad profunda para ella, igual que otras carecen de sensibilidad profunda para la música o el arte. Hay estudiosos de la literatura que, allí donde se encuentren, viven por completo en el mundo de sus libros. O científicos naturales que ven el mundo entero a través de sus lentes físicas, químicas o biológicas -sin sensibilidad alguna para la belleza y su resplandor-. O personas que sólo viven en el mundo de sus negocios. También existen otros cuya vida no gira más que en torno a la moda, la cosmética y la salud. Para todos ellos, la naturaleza es, en el mejor de los casos, un fenómeno marginal de su existencia. No se percatan en absoluto de todo lo que acontece en ella, ni de qué inapreciable enriquecimiento se les escapa en su vida. "


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