La vida dura (fragmento)Flann O'Brien

La vida dura (fragmento)

"En ese momento todo aquello me pareció vago y poco satisfactorio. Jamás llegué a conocer a mi padre pero a su debido tiempo pude ver y estudiar una descolorida fotografía color sepia: una severa figura enhiesta con gran mostacho y vestida de uniforme y con gorra de visera larga.
Nunca logré descubrir la razón de aquel uniforme. Podría haber sido un mariscal de campo o un almirante, o simplemente un oficial de turno del cuerpo de bomberos; en realidad, podría haber sido un cartero.
Mis recuerdos son un poco confusos acerca de lo que exactamente sucedió después de la partida de la mamá, salvo por una muchacha descuidada de largo y lacio cabello rubio que vino a cuidarnos a mi hermano y a mí. No hablaba mucho y parecía estar continuamente de mal humor. La conocimos como la señorita Annie.
Por lo menos así es como nos ordenó que la llamásemos. Se pasaba la mayor parte del día lavando y cocinando, especializándose en pastel de patatas y guisos a base de patatas y verduras, o preparando eternamente albóndigas cubiertas con una salsa grasienta. Llegué a odiar aquellas cosas.
—Si alguna vez vamos a parar a la cárcel—dijo mi hermano una noche en la cama—, estaremos muy acostumbrados a ella antes de haberla conocido. ¿Alguna vez has visto una cena semejante a las que nos prepara? Yo diría que esta Annie está un poco chiflada.
—Si te refieres a las albóndigas —dije—, a mí me parece que son pasables... si no viésemos tantas y tan seguido.
—Estoy seguro de que son pésimas para nosotros.
—Bueno, esa especie de salsa es demasiado espesa.
—Qué gusto cuando mamá se despreocupaba una vez a la semana y sólo hacía jamón hervido con col. ¿Te acuerdas de eso? "



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