Metrópolis (fragmento)Ferenc Karinthy

Metrópolis (fragmento)

"Budai ya ha estado en Helsinki, pero aquí anda vanamente al acecho de algún que otro monumento conocido, o bien de la orilla del mar. Entonces, en una parada, todo el mundo se baja del autobús, el conductor se dirige a él por señas. Se ve plantado ante el tejadillo acristalado, entrada principal de un hotel, el gentío aligera el paso por la acera, él queda enseguida separado de sus compañeros de viaje; y cruzar por entre la multitud movediza, aglomerada, procedente de dos direcciones opuestas, le lleva cierto tiempo. Un coloso con abrigo de pieles y gorra con galones de oro lo saluda respetuosamente y empuja ante él la puerta batiente, pero cuando Budai se dirige a él en finés se hace evidente que el hombre no lo entiende, y le contesta en una lengua desconocida, al tiempo que lo invita a entrar en el vestíbulo; no hay tiempo, nuevos clientes se encaminan prestos hacia la entrada del hotel.
Dentro, un montón de gente aguarda ante la recepción, hay que hacer cola, y cuando por fin se halla frente a un conserje de pelo entrecano uniformado de oscuro, le pisa los talones una ruidosa familia que acaba de llegar con muchos bultos y maletas —padre, madre y tres niños revoltosos e incontrolables—, que lo empujan hacia adelante, le dan prisa con una mal disimulada impaciencia: todo ocurre muy deprisa, casi sin que él participe. Se dirige al conserje en finés, éste no comprende lo que le dice, prueba entonces en inglés, en francés, en alemán, en ruso, a la vista está que sin mayor éxito: el hombre le contesta en otra lengua, pero entonces quien la desconoce es Budai. "



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