Lisbeth Longfrock (fragmento)Hans Aanrud

Lisbeth Longfrock (fragmento)

"El sol brillaba acuciante sobre Hoel Saeter en aquella mañana de las postrimerías del estío.
Lisbeth se encontraba sola en el interior del redil de las cabras lecheras. Todo estaba envuelto en un pacífico silencio. No se oía siquiera una sola campana. Los únicos sonidos eran el suave discurrir del torrente fluvial y algún golpe ocasional de las vacas al golpear con sus cuernos contra la pared al levantarse. Lisbeth se dispuso a ordeñar las vacas. Sus manos eran aún demasiado pequeñas para aquella rutina, por lo que se había acordado que se encargara de las cabras en lugar de ayudar con los animales más grandes.
De pronto, justo encima de la colina de Saeter sonó un "Ho-oi-ho" y en el breve intervalo de unos escasos minutos esta llamada fue contestada un poco más lejos con un toque de irritación en el tono, "Ho-o-i-ho".
Lisbeth miró con detenimiento y aguzó sus sentidos, con una sonrisa de feliz satisfacción circundando su lozana faz. Se acercó a la valla y gritó "Ho-oi-ho". Ahora era capaz de vociferar con verdadero vigor, por lo que desde diversos puntos de todas las colinas halló respuesta. Su voz ya no era trémula cuando respondía a los grandes animales.
Hoy en día ella sabía que ellos la llamaban especialmente y que incluso osaban acercarse a la Saeter con sus animales, porque bullía en sus mentes algo que habían planeado en relación a Lisbeth.
Por el sonido de las campanas podría aventurarse que los chicos se dirigían a los animales tan rápido como podían. El chico que iba detrás, Peter, por supuesto trataba de ser el primero.
¡Pero tendrían que esperar a que Lisbeth concluyera su trabajo! Habían salido muy temprano aquel día.
Por extraño que pueda parecer, Lisbeth Longfrock, poco después de su llegada a Hoel Saeter, se había convertido en favorita privilegiada de los pastores. Días después de sus primeras experiencias un tanto dolorosas con aquellos zagales, se reunió con ellos tras la colina. Allí estaban Peter y Ole. No se hizo referencia alguna a lo acaecido el día anterior, sino que se limitó a dar por sentado que en el futuro estaría con ellos. Ole dijo que ella podía cuidar de los animales mientras ellos se iban a bañar. Peter pensó lo mismo así que aceptó el acuerdo. "



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