Puros hombres (fragmento)Antonio Arraíz

Puros hombres (fragmento)

"Por lo demás, esta manía de aprender, de aprender algo, no es particular suya. Aquí dentro se registran con frecuencia verdaderas epidemias estudiosas. Luego pasan, y entonces quedan los incorruptibles: Pablo, que aprende aritmética; Juan de Dios, que también aprende aritmética; "Quejas del Alma", que estudia guitarra, el capitán Rincones, que siempre lee su libro de gramática; y Moisés, Florecito, Manuel Cortez y Alcibíades, que estudian inglés.
El inglés es el aprendizaje predilecto.
Juan de Dios estudia aritmética, pero le da clases de guitarra a "Quejas del Alma". Moisés enseña a Matías, pero recibe clase de inglés con Florecito.
-Florecito, dispensa, vale: ¿cómo dices tú yerba?
-Grass.
-¿Cómo se deletrea eso?
-G. Erre. A. Doble ese -dice Flores.
Moisés lo escribe con cuidado. Con este tesoro en la pizarra, como si llevase la kaaba contra el pecho, va a sentarse sobre el pretil que bordea el patio empedrado, cruza sus gordas piernas bajo el vientre un poco obeso, y se consagra a su labor. Primero la lee varias veces en voz alta. La pronunciación le cuesta trabajo. El sonido de la g con r líquida no encuentra un instrumento perfecto en sus labios gruesos, sensuales, de líneas correctas, en torno de las cuales despunta ya la barba negra que se afeitó antier.
Luego escribe la palabra tantas veces hasta llenar la pizarra. Ahora la borra, cierra los ojos, se reclina contra el pilar, y la repite a media voz, como si la acariciase.
-Cuidado, turco, que te agarra Tapiramo -le grita Zoilo.
-Epa, ¿cómo que estás pensando en el bulto de casimires que te parrandeaste? -le dice Meléndez.
Moisés se sobresalta. Su rostro sonrosado refleja una bonachona condescendencia. Abre los ojos, enarbola de nuevo el lápiz, y busca en el suelo, una segunda pizarra, más grande, que está literalmente cubierta de grafías en esta forma:
Padre-father; niño-boy; mesa-table.
Encuentra en ella, con suma dificultad, un huequito limpio, y allí inscribe, con letra apenas visible: yerba-grass.
Entonces comienzan los ejercicios. Recapacita a ver si existe alguna otra palabra que pueda usar con grass. Si no la encuentra en la memoria, la solicita en su pizarra-diccionario. Por último le resplandecen los ojos.
-The grass is Green.
Alborozado corre con ella a mostrarla. "



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