La mar de utopías (fragmento)Arturo Azuela

La mar de utopías (fragmento)

"Recuerdo a mi gran maestro Edmundo O´Gorman: "Los hechos históricos no son independientes de las ideas que nos hacemos de ellos, ni las ideas son indiferentes, ni están aparte de tales hechos; el acontecer histórico queda dotado de sentido; pero éste es el que le damos según la intención que le atribuimos". Voy a su análisis profundo sobre el proceso ontológico de la idea del descubrimiento de América, cuando nos deja a un Colón navegando, enfermo de artritis y de la vista, con sus cuatro naos en su último viaje, intentando probar la existencia de un continente austral, y entonces don Edmundo se dedica al estudio de la tercera navegación de Américo Vespucio "bajo pabellón portugués, cuyo propósito viajero consistía en navegar hacia las costas subecuatoriales, a las que identificaba con la península adicional del continente asiático". Dejo para otra ocasión la polémica infinita en torno al descubrimiento -o invención, genocidio, conquista, encubrimiento, encuentro-, y paso a las lecturas antagónicas de mis años de bachillerato o de primeros semestres universitarios; ahí están frente a frente Vasconcelos y Mariátegui, José Enrique Rodó y Alejandro Korn, Antonio Caso y Juan Bautista Justo.
Recuerdo nuestros rechazos a La Raza Cósmica, a Los motivos de Proteo y a El hombre mediocre; reafirmo nuestros primeros entusiasmos no sólo sobre Benedetto Croce o Sartre, sino Collingwood, Hans Reichenbach y Gordon Childe. Y no me olvido de las últimas polémicas sobre la filosofía del mexicano, empezando por algunos textos de Samuel Ramos y Leopoldo Zea y El Laberinto de la Soledad de Octavio Paz para llegar a los cursos de Uranga, de Villoro, de Guerra, de Sánchez Macgregor -todos ellos integrantes del grupo Hiperión. Y luego las lecturas voraces sobre el materialismo dialéctico, el manifiesto comunista y la dialéctica de la naturaleza. Era una época de discusiones desaforadas y de indigestión intelectual. La confusión estaba a la orden del día. Pero a pesar de todo, no era tiempo malgastado. "



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