Réquiem por Fanny Goldmann (fragmento)Ingeborg Bachmann

Réquiem por Fanny Goldmann (fragmento)

"Cuando Fanny Goldmann preguntaba, raras veces por cierto, qué había encontrado en ella, él miraba resignado o soltaba una risita pueril, en una ocasión respondió, tú no lo entiendes, es una belleza en la cama y una belleza en el escenario, entre medias no hay nada por lo visto. Vaya, Fanny se hacia la sorprendida, y volvía a la carga: ¿Qué quería de ti? Nada, contestó Goldmann, es eso, nada, igual que tú, dijo aun viendo la expresión de enfado de Fanny, pero es cierto. Ni una ni la otra queríais nada. ¿Ves el parecido? Ahora esto tampoco te gusta. Y Fanny, que se negaba en voz alta, y aún más alta por dentro, a aceptar el más mínimo parecido con la Malina, buscó y rebuscó algún detalle terrible de la Malina, algo susceptible de convencer incluso a Goldmann, y dijo, en el estado de lucidez propio del odio, esa persona es incapaz de amar a nadie, has visto alguna vez que quisiera a alguien, siempre se muestra amable y cortés. Es un mero instrumento, no debería vivir siquiera.
Pues eso mismo digo, señaló Goldmann, y ella no me aseguró, ni a mí ni probablemente a nadie, que amara a alguien, sabes, es algo que pasa a tu lado sin tocarte, y no quiero decir que amara solamente haciendo de Julieta, porque sería demasiado simple y, además, odiar, tolerar, aguantar, y no llega tan lejos en la realidad, no dispone de tiempo para ello, y cuando tiene tiempo, parece como si nadie fuese de verdad la persona apropiada para inspirarle todo cuanto sería capaz de generar, porque lo tiene, a veces, en la cama, cierra los ojos y hace el amor, pero estoy convencido de que es con alguien inexistente. Eso la convierte en una persona poco vistosa, no brilla para nadie, y tú, belleza mía, tú brillas, para mí, añadió riendo, y para los otros.
Odio, dijo Fanny, odio que alguien sea tan monstruoso, y ella lo es.
El rencor sordo de Fanny hacia Malina, rencor que nunca encontró nada que lo nutriese de verdad, fue para Fanny un primer y duradero dolor; según Goldmann, era una lástima, ella nunca debía caer en manos de personas que lo provocaran, porque ella quería y debía ser bella, inocente y generosa, ella no toleraba una deformación de la Fanny ideal, no se perdonaba el hecho de estar desfigurada por la envidia y, en consecuencia, no perdonaba a Malina que significara un desafío viviente. "



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