La perla de Ben (fragmento)Horatio Alger

La perla de Ben (fragmento)

"Bill Mosely se soprendió cuando el hombre que él creía indefenso se presentó ante él en tono amenazante. Se alzó precipitadamente con una expresión de acuciante alarma en su rostro.
Richard Dewey hizo una pausa y se enfrentó a él, con el ceño fruncido, mientras le inquiría:
-¿Te has atrevido a maltratar a mi siervo, sinvergüenza?
-Mira, extraño, dijo Mosely en un intento de bravuconada, ten mucho cuidado conmigo, porque soy un mal hombre. Lo soy.
-No me cabe la menor duda, matizó Dewey despreciativamente.
-Su tono no fue del todo satisfactorio para Mosely que se reafirmó confiadamente en la veracidad de su declaración.
-No has respondido a mi pregunta, dijo Dewey. ¿Qué has hecho con mi sirviente?
-Tal vez no era tu sirviente, dijo Mosely evasivamente.
-Sólo hay un chino en este barrio, continuó Dewey impaciente y no es otro que mi fiel sirviente. ¿Le ataste a un árbol?
-Se mostró insolente conmigo, respondió Mosely con inquietud.
-Ki Sing nunca es descarado con nadie, vociferó Dewey con sus ojos inyectados de ira. Dime lo que le hiciste o te arrastraré por la tierra.
-No le hice daño alguno, únicamente quería darle una lección.
-Y le ataste a un árbo, ¿no es eso?
-Sí.
-Entonces regresa y déjalo libre de inmediato, o será peor para ti. Iré contigo para asegurarme de que lo sueltes, pero mi tobillo está dañado. ¿Dónde lo dejaste?
-Un poco más abajo de la colina.
-Vamos entonces de una vez y soltémosle. Si le haces daño en otra ocasión, volveremos a encontrarnos y lo lamentarás amargamente.
-De acuerdo, extraño, cálmate.
Bill Mosely volvió a salir de su cabaña y Dewey una vez más le siguió.
Pero Mosely no albergaba la menor intención de apaciguarlo. Era el único que se había aventurado en un conflicto con el tal Dewey, que inválido como estaba se había mostrado demasiado confiado en su fuerza y poder. "



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