La conspiración de una prima (fragmento)Horatio Alger

La conspiración de una prima (fragmento)

"Ernest fue directo a su casa, sabía que su tío lo estaría esperando.
Los ojos del anciano estaban cerrados, pero los abrió cuando Ernest entró.
-¿He estado mucho tiempo fuera? –preguntó el muchacho.
-No lo sé. Lo cierto es que me quedé dormido.
-¿Te apetece algo de beber?
-Sí.
-Bebió algunos sorbos y pareció alegrarse. Tienes muy buen aspecto, Tío Peter. Vivirás muchos años más.
Peter denegó con la cabeza.
-No, muchacho. Ha llegado mi hora. Sé que querría vivir por tu propio bien. ¿Me añorarás cuando me haya ido, Ernest?
-Sí, tío, te echaré muchísimo de menos.
El anciano pareció sentirse gratificado. Ernest era el único que se preocupaba por él.
-No temo la muerte, pero me siento ansioso al pensar qué será de ti. Me gustaría disponer mucho dinero que legarte, pero apenas tengo nada.
-Soy joven y fuerte. Lo conseguiré por mí mismo.
-Así lo espero. ¿Te marcharás lejos de aquí?
-Sí tío, nada me ata a este lugar una vez que tú te hayas marchado.
-Necesitarás dinero para llegar lejos.
-Dispongo de algo de dinero.
-Puedo ofrecerte cien dólares en oro, pero no es suficiente.
Ernest pareció sorprendido.
-Debo decirte dónde está mientras aún tenga un hálito de vida. ¿Recuerdas un roble que hay en un pequeño montículo aproximadamente a una milla de distancia?
-Sí, sé dónde está.
-Excava bajo ese árbol unos cinco pies en dirección oeste. Encontrarás un trozo pulido de madera. No hay ninguna señal que marque el lugar. Lo enterré hace un año y desde entonces la hierba habrá crecido. Después de que me haya ido, ve a por el dinero, pero no dejes que nadie te vea. Sería mejor hacerlo de noche. Hay malas personas. Lamento que sea tan poco, Ernest.
-A mí me parece mucho.
-Eres joven y puede parecértelo. Una vez pensé que podría reunir más para dejarte. Ve al cajón y busca hasta que encuentres un papel doblado con tu nombre escrito en él.
Ernest fue al cajón y encontró fácilmente el papel. Lo sostuvo en alto.
-¿Es éste, tío?
-Sí, mételo en tu bolsillo y léelo cuando me haya ido. Te servirá de guía en las venideras circunstancias. Confío en que en lo sucesivo obtengas más ganancias. "



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