La ciudad sentida (fragmento)Manuel Longares

La ciudad sentida (fragmento)

"Por caducidad de las instalaciones descarrilan los trenes y por la incuria de las constructoras se matan los albañiles. Raro es el día en Madrid sin un accidente de andamio.
La sangre de los infortunados y el llanto de los deudos desbordarían los ríos de la provincia. Las autoridades presiden los entierros, pero no abandonan sus cargos ni aprietan a las empresas.
En la medianoche del viernes, barrio del Lucero, asesinaron a otra mujer.
Sesenta años de buena salud, con una hija casada y un nieto. No hubo robo ni acoso, sino disputa conyugal. Los vecinos dieron la alarma porque no podían dormir con los gritos. Al principio los atribuyeron a la tele, pues su violencia se confunde con la realidad de la calle. Cuando derribaron la puerta y vieron a la mujer cosida a puñaladas estimaron cortas las quejas.
Se sospecha del viudo, pero todavía no se ha confesado autor del crimen, porque cuando la justicia le buscó ya estaba huido. Un hombre corriente, sin antecedentes ni murmuración, carnicero de Legazpi. Por querencia escapó hacia Vista Alegre y debe de seguir por las inmediaciones del coso de la Chata. Aunque, más pronto que tarde, se personará donde juega su nieto, cerca del mercado de San Braulio, junto al metro de Urgel.
Entonces, acaso contará al niño por qué mató a su abuela y, si no acierta a explicarlo, le dejará en herencia su ejemplo. Cuando se educa a los hombres en que deben dominar a las mujeres y cuando las mujeres se prendan de la energía de un hombre, no cabe esperar sino violencia. La hija comenta a las vecinas que no perdona a su padre este crimen, pero delante de su marido calla porque le alza la mano y teme seguir el destino de su madre.
Un espanto tapa otro y, como la actualidad manda, ocurre lo que en los toros, que cuando están lidiando el quinto nadie se acuerda del que abrió plaza. Para sobrevivir a esta sangría hay que echarse los cadáveres al hombro, aceptar que dentro y fuera del ruedo todos tenemos fijada la hora y que, cuando ésta se retrasa, la presidencia lanza un aviso. "



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