Cartas íntimas (fragmento)Rafael Barrett

Cartas íntimas (fragmento)

"Arroyos y Esteros, 7 de enero
¡31 años!
Casa del Padre Maíz.
Querida menuda, que tanto espacio ocupas en mi vida. ¿Cómo estás? Me dicen que no hay correo más que dos veces a la semana; ¡paciencia! He llegado bien, a pesar de varias leguas a caballo, bajo un sol de plomo derretido. Después de un delicioso viajecito en el Mensajero, (salimos de A. a las 4) donde con gran asombro mío comimos y dormimos bien, llegamos a la Barranquera a las dos de la madrugada. Un rancho al borde del río, mosquitos feroces como puñales envenenados. A la mañana me baño en el Paraguay, ensayo mi Winchester en un inocente yacaré. Seguimos, haciendo alto por las estancias. Me baño en el Manduvirá. Donde descubro un charco me tiro de cabeza, y Liberato, que es un gran y amable compañero de viaje, se tira detrás de mí. Hubieras visto, Menudita, en el puesto de Bello, un gato admirablemente hermoso cazar de un zarpazo a una golondrina que pasaba revolando, y devorarla poco a. poco, caliente aún, con plumas y todo! ¿Qué hubiera dicho la Cuca? ¡Qué maestro para ella! ¡Hubieras visto en un ranchito a un pobre bebé desnudo y triste, con la pichita llena de gusanitos blancos! Dejamos a la madre unas pastillas
de sublimado para que su hijo fuera otra vez digno del amor. Ahora me tienes en la ancha, limpia, monástica casa del Padre Maíz, que me ha recibido abrazándome, destapando sus mejores botellas de caña y sus mejores cuentos, dándome un almuerzo suculento, episcopal, con bizcochos dorados y blanca leche de
postre, y un cuartito fresco y cómodo, con su camita de fraile, su mesita donde te escribo, sus quince sillas pegadas
a la pared. Me será necesario un esfuerzo para montar a caballo cuando Liberato me avise, y asarme nuevamente y devorar carne recién asesinada y galleta más dura que el granito. ¡Paciencia!
Acabo de saber por Liberato que no es necesario que me mueva hasta mañana. Dispongo aún de la tarde y de la noche de hoy para cumplir con Los Sucesos. Hasta el jueves no sale de aquí
la correspondencia. "



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