Mi Nueva York (fragmento)Brendan Behan

Mi Nueva York (fragmento)

"Construido enteramente con ladrillos rojos, es una espléndida muestra de la arquitectura tardovictoriana, con un pequeño balcón de hierro forjado en cada uno de los diez pisos.
Una vez tuve un apartamento extremadamente confortable allí.
A lo largo de casi cien años muchas personas famosas han vivido o han pasado por allí, y fue el hotel donde se alojó Dylan Thomas cuando estuvo en Nueva York. Y me dijo su esposa Caitlin que allí se sintió más feliz que en ninguna otra parte. El señor lo tenga en su gloria, pues murió en el Hospital St. Vincent, un poco más abajo en la misma calle.
Keidrych Rhys, amigo de Dylan Thomas y hablante del galés, además de editor de la edición galesa de People -en Inglaterra hay una edición para cada persona de la mayoría de los periódicos, pero si lo que quieres es información acerca de lo que ocurre a medianoche en las fiestas con piscina, entonces se impone la edición londinense- me dijo que Dylan pronunciaba su nombre como Dullan, un hecho que no creo que sea conocido por mucha gente.
Hay una placa dedicada a su memoria en la puerta del Hotel Chelsea, donde figuran también los nombres de Arthur B. Davies, James T. Farrell, Robert Flaherty, O. Henry, John Sloan, Thomas Wolfe y Edgar Lee Masters.
La mejor descripción de una familia católica irlandesa, después tal vez de las de James Joyce, se encuentra en Studs Lonigan, de James Farrell, que trata de un pintor de casas que desarrolla una gran afición a la bebida a la edad de seis años. El sentimiento de grupo nos vuelve tremendamente amables. Pero Farrell era un escritor muy notable, como también lo fueron Wolfe, Flaherty y O. Henry.
Elogiar la maravillosa obra de Dylan Thomas sería una impertinencia, aunque debo decir que queda oscurecida por sus aventuras en el terreno de la bebida, si es que uno quiere llamar aventura a la bebida.
Sin embargo, el Hotel Chelsea le trata como a un gran artista, y yo espero que el Sr. Bard, el propietario, y su hijo Stanley, que tiene una bebé preciosa, reserven un espacio en la placa para mí también. No soy lo bastante humilde como para decir que no lo merezca, aunque espero que no sea demasiado pronto, pues de todos los nombres que figuran en la placa, por lo que sé, el único que sigue vivo y muy en forma es James T. Farrell. "



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