Historia de la Revolución francesa (fragmento)Louis Blanc

Historia de la Revolución francesa (fragmento)

"Siendo necesaria la reforma de la monarquía, era menester inducir a las corporaciones influyentes a consentir en ella, casi a quererla, y para esto, hacerse su cómplice, distribuir grandiosamente y por gracia los restos del Tesoro, sobornarlos, hartarlos, y riendo, conducirlos así hasta el borde de un abismo que se les presentaría de pronto tan espantoso, tan profundo, que Rey, nobleza y clero se verían precisos a llamar por sí y a voz en grito a las innovaciones libertadoras.
Cuando un austero plebeyo, un vecino de Ginebra, M. Necker, fue a hablar con tantos caballeros altaneros de ponerse a nivel del Estado llano, de resignarse a la igualdad del impuesto, a las rebajas de los sueldos, a las restituciones de posesiones empeñadas, evidentemente debió desechar la nobleza e imitar al privilegio amenazándole en nombre del derecho común. Pero que M. de Calonne, amigo de fiestas y placeres, cortesano, elegante, sin rigidez, sin daño, y tan vicioso como el que más, viniese a pedir un día la completa reforma del Estado, no sería ciertamente sospechoso, y podría decir a los privilegiados, después de haberles procurado un sueño feliz: ahora que la Hacienda pública toca su fin y el festín se ha consumido, es preciso pagar o perecer.
Tales fueron las combinaciones de Colonne. Semejante a esos médicos que, para curar una enfermedad la hacen pasar del estado crónico al estado agudo, él, en vez de combatir el egoísmo de las altas clases, quiso fomentarlo, llevarlo hasta el delirio, muy seguro de que llegaría un momento en que las mismas clases sufrirían el derecho común por necesidad, por interés y por miedo. "



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