La dama duende (fragmento)Pedro Calderón de la Barca

La dama duende (fragmento)

"Isabel: Ten: escobilla y peine.
Oye, que más prevenido no le faltará al tal huésped la horma de su zapato.
Ángela: ¿Por qué?
Isabel: Porque aquí la tiene.
Ángela: ¿Hay más?
Isabel: Sí, señora. Ten: como a forma de billetes legajo segundo.
Ángela: Muestra. De mujer son y contienen más que papel. Un retrato está aquí.
Isabel: ¿Qué te suspende?
Ángela: El verle, que una hermosura, si está pintada, divierte.
Isabel: Parece que te ha pesado de sacarle.
Ángela: ¡Qué necia eres! No mires más.
Isabel: ¿Y qué intentas?
Ángela: Dejarle escrito un billete. Toma el retrato. (Pónese a escribir)
Isabel: Entretanto, la malta del sirviente he de ver. Esto es dinero. Cuartazos son insolentes; que en la república donde son los príncipes y reyes los doblones y los reales, ellos son la común plebe.
Una burla le he de hacer y ha de ser de aquesta suerte: quitarle de aquí el dinero al tal lacayo, y ponerle unos carbones. Dirán-- "¿Dónde demonios los tiene esta mujer?" No advirtiendo que esto sucedió en noviembre y que hay brasero en el cuarto.
Ángela: Yo escribí. ¿Qué te parece a dónde deje el papel porque, si mi hermano viene, no le vea?
Isabel: Así, debajo de la toalla que tienen las almohadas; que al quitarle se verá forzosamente y no es parte que hasta entonces se ha de andar.
Ángela: Muy bien adviertes.
Ponle allí y ve recogiendo todo esto. "



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