El uruguayo (fragmento) Copi

El uruguayo (fragmento)

"Me he acercado: el pozo no tenía fondo y mi perro había desaparecido en él. Lo he llamado a voz en grito, pero no ha habido nada que hacer. Da igual, compraré otro. Los perros uruguayos no son más tontos que los occidentales. Volviendo de la playa me he dado cuenta de que las calles habían cambiado de sitio, bueno, no exactamente esto, se lo explicaré.
La arena ha invadido ciertas calles (el viento aquí no cesa nunca y las dunas no paran de cambiar de lugar) y ha situado ciertas casas, que se hallan casi cubiertas de arena, en medio de lo que había sido una calle.
Al intentar encontrar mi camino he tropezado con una rama: era la copa de un árbol de cinco metros (la he reconocido por la disposición de tres nidos de pájaros en los que anteriormente había reparado). He golpeado la ventana de una tercera planta de una casa para pedir información: nadie ha respondido. Por todas partes hay chimeneas, ramas, los pisos más altos de las casas más altas, incluso una carrocería de automóvil (me pregunto cómo habrá llegado hasta aquí), pero ni una sola alma viviente. Habría podido pensar que era el único superviviente de una catástrofe nuclear y que yo había salvado milagrosamente la vida al hallarme en la playa en el momento de la explosión, pero esto tiene poca lógica.
Una explosión nuclear, si no me acuerdo mal de lo que leí en los periódicos franceses, lo arrasa casi todo, pero no deposita arena sobre toda una ciudad. Además, habría oído el ruido de la explosión. ¿Una especie de tornado, quizás? En cualquier caso estoy contento de haber encontrado milagrosamente intacta mi buhardilla (aunque la arena llega hasta el borde) y de haber hallado en ella la carta que he comenzado a escribirle y que confío que fielmente haya tachado hasta aquí. ¿Ve cómo tenía razón al pedirle que tachara todo?: el Uruguay ha cambiado de repente tanto que lo que hasta ahora le he contado ha quedado caduco. Ahora (llamemos a las cosas por su nombre) me encuentro en medio de un desierto de arena dominado por un monte igualmente desierto. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com