El bucle melancólico (fragmento)Jon Juaristi

El bucle melancólico (fragmento)

"Porque el paganismo vasco es decepcionante. Las fuentes de las que puede echar mano confirman que lo que se sabe de las creencias precristianas (que es bien poco) puede explicarse como residuo de la superstitio campesina romana: nada que ver con la mitología nórdica o germánica ni con la sugestiva mitología céltica. Mirande hace votos para que aparezca de una vez el compendio de mitología vasca que ha anunciado el antropólogo José Miguel de Barandiarán. Mientras tanto, repasa el libro de Gilberte Reicher acerca de la «mística» de los vascos, los trabajos de hermenéutica del sacerdote Juan Thalamas en el Boletín de la Sociedad Vascongada de Amigos del País, y las especulaciones etimológicas de otro cura, el hebraísta Juan de Gorostiaga. Su investigación terminará mucho después en un parto de los montes: Una nueva ciencia: la Metapsicología, aburridísimo centón de trivialidades espiritistas y parapsicológicas mezclado con algunas noticias sobre magia popular espigadas en los artículos de Caro Baroja y fantasías acerca de las brujas vascas de los siglos XVI y XVII, inspiradas estas en la desorientadísima Margaret Murray. Lo que queda al final es, más o menos, lo esperable: el neopaganismo teosófico de Chaho y el neopaganismo germanizante de Pío Baroja en La leyenda de Jaun de Álzate (1922). La religión neopagana de Mirande consistirá solamente en ridículas invocaciones a Urtzi-Thor, el dios uránico vasco inventado por Baroja, ya Akherbeltz, nombre de un no menos fantástico dios de las brujas vascas. Pero es indudable que este proyecto de paganismo ocultista influyó en Krutwig y, a través de este, en la ETA de los años sesenta y setenta, aunque sea difícil evaluar en qué medida. La vindicación de las brujas vascas, por ejemplo, llegó a ser uno de los motivos centrales del feminismo abertzale, pero todos los feminismos andaban entonces desenterrando causas parecidas en los libros de la Murray y de Robert Graves. La otra cara del neopaganismo —es decir, la fobia antisemita— aparece mucho más perfilada en la obra de Mirande. "


El Poder de la Palabra
epdlp.com