Nikita y Mikitka (fragmento)Vasili Yan

Nikita y Mikitka (fragmento)

"En ese día de invierno soleado Proshka, guía de los osos, narrador y guslar, dio la vuelta por el río Neglinny y rodeó el muro de ladrillo rojo del Kremlin, abriendo el paso al gran oso pardo.
El sonido pudo escucharse a lo largo del Neglinny, que semejaba un gran estanque. Había una gran cantidad de trineos que llevaban sacos de grano al molino para la molienda. En la carretera cercana unos cuervos negros se peleaban.
El estruendo llegó a oídos de la comitiva.
-Fijaos cómo el tío Proshka le da un abrazo a un oso...
En ese instante una manada de perros se abalanzó sobre el patio lateral, ladrando y tratando de arrinconar al oso. Éste rugió furibundo, corriendo hacia derecha e izquierda. Un perro salió despedido por los aires. Otro lanzó un gemido, lastimado. Mishka se dio rápidamente la vuelta, asiéndolo por la pata. El perro rodó hacia la pendiente, derecho al agua. El oso rugió y corrió tras ella en medio de un airado arrebato. La perra, con la cola entre las piernas, trató de huir hacia la puerta.
Entonces el oso se volvió y se puso de pie sobre sus patas traseras, abrazando la parte delantera de una pila, que apuntalaba el estrado del molino y comenzó a olisquear algo. La alarma cesó y pudo verse entre los congelados a un acobardado chico.
-¿Quién diablos te ha enviado? Si vivo, haré que te enfrentes a mi compañero Mishka.
La alarma había dejado de sonar cuando Mikitka aterrizó sobre el peludo lomo del oso.
-¡Agárrate fuerte! -le dijo el muchacho. Veo que eres, al igual que yo, un hijo de campesinos sin hogar. Te vamos a llevar a través del mercado, junto a las aguas cálidas, hasta el tío Nazar -será divertido escuchar lo que tiene que decir y podrás probar una comida caliente. Allí podremos guarecernos del frío. Dame un minuto para reponerme, Misha.
Mikitka, semiconsciente, agarró al oso de pardo pelaje con sus piernas cortas y torpes y, cabizbajo, silbó al guía. "



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