Brothers (fragmento) Yu Hua

Brothers (fragmento)

"Lin Hong estaba completamente inmersa en su felicidad. Su apuesto marido la llevaba todas las mañanas a la fábrica de géneros de punto en su bicicleta Eternidad, brillante y a la moda. Cuando se internaba en la fábrica, se volvía repetidas veces para ver a Song Gang de pie junto a la bicicleta, diciéndole adiós con la mano. Cuando salía de la fábrica a última hora de la tarde, él la esperaba, sonriendo ampliamente. Lin Hong ignoraba que él estaba ayudando a Li Guangtou, y cuando lo descubrió, Song Gang llevaba haciéndolo un mes.
La primera vez que Lin Hong se dio cuenta de que el dinero y los cupones de cereales faltaban del bolsillo de Song Gang, sonrió para sí y, sin decirle nada, los reemplazó por otros veinte centavos y otros dos cupones de cereales. Song Gang estaba cerca y tampoco dijo nada, aunque la sonrisa cordial de ella lo hizo sentir muy incómodo.
Lin Hong seguía ignorando que Li Guangtou se apropiaba diariamente del dinero y de los cupones de cereales de Song Gang. Todos los días, sin falta, sustituía el contenido de los bolsillos de su marido. Al principio estaba encantada porque parecía que él cuidaba mejor de sí mismo, y por fin había reconocido que cuando tenía hambre debía comprarse algo para comer. Pero poco a poco empezó a encontrar extraño que hubiera pasado de no querer nada a gastarse todo lo que llevaba consigo, sin conservar siquiera el cambio. Consideraba que, con independencia de lo que comprara para comer, al menos debería quedar algo de vuelta. Lo miraba con recelo, pero él evitaba su mirada. Por último, se lo preguntó directamente:
-¿Qué comes todos los días?
Song Gang abrió la boca, pero de ella no salieron palabras. Lin Hong repitió la pregunta, él se limitó a mover la cabeza y dijo que no había comido nada. Ella se lo quedó mirando atónita, pero él de nuevo evitó su mirada. A desgana, confesó:
-Se lo he dado todo a Li Guangtou.
Lin Hong se quedó sin habla en medio de la habitación. Sólo entonces recordó que Li Guangtou se había convertido en un mendigo, porque hasta ese momento había olvidado completamente su existencia. Su mundo lo ocupaba solamente Song Gang, y ahora aquel cabrón de Li Guangtou se metía por medio una vez más. Cuando Ling Hong calculó que en el transcurso del último mes Li Guangtou se había quedado con unos seis yuanes suyos, no pudo contenerse y se puso a gritar. Repitiendo seis yuanes una y otra vez para sí, observó que si hubieran ahorrado esa cantidad, les habría bastado para vivir los dos un mes entero.
Song Gang bajó la cabeza y se sentó en el borde de la cama, incapaz de mirar a su esposa. No levantó la cabeza ni la miró a los ojos hasta que ella se echó a llorar y le preguntó cómo pudo hacer algo así. "



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