Filosofía de la psicología (fragmento)Donald Davidson

Filosofía de la psicología (fragmento)

"No todo el movimiento humano es una conducta. Cada uno de los que estamos en la habitación se está moviendo hacia el este a unas 700 millas por hora, arrastrado por la rotación de la Tierra, pero eso no es un hecho relativo a nuestra conducta. Cuando cruzo las piernas, el pie que tengo levantado oscila suavemente al ritmo de los latidos de mi corazón, pero yo no lo muevo. La conducta consiste en las cosas que hacemos, intencionadamente o no, pero allá donde hay conducta la intención tiene algo que ver. En el caso de los actos, esa pertinencia puede expresarse así: un acontecimiento es un acto si y sólo si puede describirse de un modo que lo presente como intencional. Por ejemplo, un hombre puede pisotear un sombrero creyendo que es el sombrero de su rival, cuando en realidad es el suyo propio. Entonces el patear su propio sombrero es un acto suyo y forma parte de su conducta, por más que no lo haya hecho intencionadamente. Como observadores, solemos describir las acciones de otros de una manera que les resultaría insospechada. Eso, sin embargo, no significa abandonar el concepto de intención, porque los sucesos sólo dejan de ser actos o comportamientos cuando no existe modo alguno de describirlos en términos de intenciones.
Estas consideraciones no hacen sino rozar apenas un tema de gran envergadura: la relación entre el acto y comportamiento, de un lado, e intención, del otro. Me atrevo a decir que, aun cuando el acto intencional, al menos desde el punto de vista descriptivo, no agota en absoluto todo lo que hay de comportamiento, la intención resulta conceptualmente central; el resto se entiende y define en términos de intención. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com