Maupassant, el Bel-Ami (fragmento)Armand Lanoux

Maupassant, el Bel-Ami (fragmento)

"La leyenda familiar se complacía con la imagen de los enamorados vadeando el crecido río, empapados como dos pájaros salvajes. Flaubert conocerá estos detalles y concede ese deseo de un matrimonio a medianoche a su Bovary. Aglaé sin embargo era poco bovarysta: «cabellos a lo Tito, atados con una cinta azul, enmarcando un rostro regordete, con ojos risueños y alegres2». Tenía sangre criolla. Según Laure, los ojos marrones de Guy, sorprendentes en un rostro rojizo, procedían de ella. Guy se le parecía más que al abuelo Jules, un sosías del «Señor Thiers», tan rácano y solapado. De cuerpo pesado, emprendedor, sombrío, ferozmente opuesto al Imperio, también librepensador, Jules Maupassant, había creado una explotación de trescientas hectáreas en La Neuville-Chant-d’Oisel1. Humanista de provincias, recibía a hombres de letras, políticos, liberales, artistas, entre ellos a Eugène Le Poittevin, el pintor de Étretat. Viudo, no pudo soportar el campo y regresó a Ruán, dejando el dominio a su hija Louise, que se había casado con Alfred Le Poittevin, el hermano de Laure. Cuando su hijo Gustave, a su vez, se casa con Laure, ambas familias quedarán enlazadas mediante esos matrimonios cruzados, como la madreselva y el avellano de las canciones medievales. "


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