Un caso de conciencia (fragmento)James Blish

Un caso de conciencia (fragmento)

"Todavía queda bastante por decir. Estoy aún en la descripción del planeta, y más en concreto de los litinos. Tema prolijo el de estas criaturas. Hasta el momento, lo que he dicho de ellos sólo pone de manifiesto el dato más evidente. Podría enumerar otros muchos igualmente evidentes. No están divididos en naciones ni conocen las rivalidades regionales. Sin embargo, si consultáis el mapa de Litina, ese cúmulo de pequeños continentes y archipiélagos separados unos de otros por miles de millas de mar, veréis que se dan todos los presupuestos para el surgimiento de tales enconos. Tienen emociones y pasiones, pero éstas nunca les inducen a cometer actos irracionales. Hablan un solo idioma, y no han tenido otro, lo que parece estar en contradicción con las exigencias de la geografía litina. Viven en completa armonía con todo lo que puebla su entorno, sea grande o pequeño. En una palabra: son criaturas que en teoría no deberían existir y que, sin embargo, existen.
»Mike, yo voy más lejos que tú y afirmo que los litinos constituyen el ejemplo más acabado que darse pueda de cómo deberían comportarse los seres humanos; y ello por la sencilla razón de que el comportamiento de los litinos corresponde al de los seres humanos antes de que fueran arrojados a nuestro particular paraíso terrenal. Y me atrevo a decir más: los litinos no nos sirven como modelo porque hasta que se instaure el reino de Dios no habrá un número sustancial de seres humanos capaces de imitar este comportamiento. El hombre lleva en sí taras que ellos no padecen, caso del pecado original, por ejemplo, con lo que después de miles de años de forcejeo resulta que estamos más lejos que nunca de nuestra primitiva pauta de comportamiento, en tanto que los litinos jamás se han apartado de las suyas.
No olvidéis un solo instante que este código de conducta es el mismo para ambos planetas.
Voy a referirme ahora a otro dato interesante concerniente a la civilización litina. Se trata de un hecho, al margen del valor probatorio que os merezca, y es que el litino es una criatura meramente lógica. A diferencia de los hombres de toda clase y condición, no adora a dios alguno y no alienta mitos. Tampoco cree en lo sobrenatural o, utilizando la inculta jerga de nuestros días, en lo "paranormal". No tiene tradiciones, ni tabúes, ni credos, excepto la impersonal convicción de que él y sus afines son imperfectibles por tiempo indefinido. Es racional como una máquina y, en verdad, lo único que distingue al litino de un computador orgánico es el estar en posesión de un código moral que lleva a la práctica.
Os pido que tengáis presente que se trata de un fenómeno completamente irracional, basado en una serie de axiomas, en una serie de premisas "otorgadas" desde el principio pese a que el litino no siente la necesidad de atribuirlas a un Supremo Donante. ~Los litinos como Chtexa creen en la preeminencia del individuo. ¿Por qué? Desde luego, no por imperativo de la razón, puesto que no es una premisa que admita el razonamiento, sino un axioma. Ahora bien: Chtexa cree en el derecho a la defensa jurídica, en la igualdad de todos ante el c6digo ético. ¿Por qué? Es posible un comportamiento racional a partir de dicha premisa, pero es imposible llegar a ella por vía de la razón. Es algo que viene dado. Si se parte del supuesto de que la responsabilidad ante el código varia a tenor de la edad o de la pertenencia a determinada familia, nada impide que se derive de ello un comportamiento lógico, pero una vez más tampoco se llega a dicho postulado por el solo intermediario de la razón. "



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