El día que se detendrá el tiempo (fragmento)Philip J. Farmer

El día que se detendrá el tiempo (fragmento)

"La tarde siguiente Dannto, Halla, Leif, Ava y varios otros abordaron el cohete que les llevaría de vuelta a París.
Candleman no estaba con ellos; se había marchado dos horas después de la escena en el dormitorio. Asuntos profesionales fue su excusa para marcharse, pero Leif sospechaba que no deseaba volver a encontrarse con Halla.
Su viaje fue rápido y agradable excepto un acontecimiento desconcertante. Leif observó que Ava había ido a los servicios de señoras durante sólo un momento. Cuando salió, estaba muy pálida. Leif no tuvo oportunidad de preguntarle qué ocurría, pero pensó que tenía que haber recibido un mensaje de un agente del CGF. Eso le intranquilizó. Como superior de Ava, hubiera debido recibirlo él. Sin embargo, era posible que las cosas estuvieran dispuestas de tal modo que Ava fuera más fácil de contactar que él. O Ava podía tener, no un mensaje, sino un dolor de estómago.
Cuando el aparato penetró en el campo de París, Dannto recordó a los demás que tenían que acudir a su casa a las 19:00 para una fiesta. El motivo era celebrar la rápida recuperación de su esposa del accidente. Dannto parecía muy feliz. Rió y agitó las manos mientras contaba chistes. Halla no se mostraba tan radiante. Miró a Leif significativamente, y sus ojos le dijeron qué tipo de celebración planeaba Dannto para más entrada la noche.
Por primera vez desde muy joven, Leif se sintió celoso. Se sintió enfermo. También se sintió con deseos de dirigirse al sandalfón y aplastarle la nariz de un puñetazo.
El resto del viaje la belleza pelirroja le miró de tanto en tanto. En una ocasión, creyó ver el inicio de lágrimas en sus ojos.
Estuvo seguro de ello cuando ella se disculpó y fue al servicio de señoras, y permaneció allí largo rato.
Más tarde, después de que todos hubieran desembarcado y tomado su camino, Leif le dijo a Ava:
—¿Por qué tan pálida, hermosa doncella?
Ava lanzó un bufido, y él decidió que era alguna molestia, no una comunicación, lo que había hecho que Ava pareciera tan mal. Ambos guardaron silencio hasta que el taxi se detuvo ante el hospital.
Leif estaba buscando notas de Rachel o Roe cuando entró Ava, más pálida que nunca. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com