Morir (fragmento)Sergi Belbel

Morir (fragmento)

"Señora: Cincuenta mil.
(La interlocutora cuelga. Ella se toma dos o tres pastillas más. Coge el auricular y, sin marcar ningún número, habla.)
Señora: ¿Está papá? ¿Y mamaíta? ¿Por qué llevas una serpiente en la mano, papi? Me dan miedo las serpientes. ¿Por qué soy una vieja loca, mami? Sí, soy un lagarto. ¿Pero por qué crees que soy un lagarto? ¿No hay nadie por ahí?
(Cuelga. Se ríe. Inmediatamente, suena el teléfono.)
Señora: ¿Mami? ¿Primita? ¿Eh? ¿Eh? ¿Eh? Oh. ¿Cómo? ¿La policía? ¿A mí? ¿Y quién le ha dado mi número, la embustera de mi prima...? No me lo creo. Hace tres meses que no le veo. Dígale que se vaya a... ¿Eh? Es que no le entiendo, señor agente, es que estoy un poco loca, quiero decir sorda. ¿Que no es grave? ¿El qué? Ay, no entiendo nada. Oiga, joven, ¿estas son horas de llamar a una casa decente, señor policía como se llame? No sé qué coño quiere decirme pero yo no soy ninguna ladrona, ¿sabe usted?, ¿que tiene prisa? Pero, ¿qué quiere decirme? Sí, es mi hijo, pero no entiendo por qué les ha dado mi teléf... ¿Quéeee? ¿Un accidente? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Está con ustedes? Dígale que se ponga. No me encuentro bien, ¿sabe? ¿Qué dice? ¿En qué hospital? Ay, Dios mío. Yo ya se lo decía, ¿sabe usted?, «un día de estos tendrás un disgusto con la moto», es que él es tan descastado, ¿sabe, señor policía?, tres meses sin venir a ver a su propia madre, ¿qué me dice? Sí, sí, claro... ¿A buscarme? No, no, no es necesario. Gracias, señor agente...
(La Señora cuelga. Está pálida. Coge el auricular. Murmura algunas palabras. De repente, se mete los dedos de la mano derecha dentro de la boca. Tose. Eructa. Vuelve a meterse los dedos hasta el fondo. Vomita estrepitosamente sobre el suelo. Escupe, tose. Va al teléfono. Tiene toda la ropa manchada por el vómito. Coge la guía telefónica y marca, con dificultades, un número de tres dígitos.)
Señora: ¿Policía? Soy una vieja a quien acaban de llamar... Yo qué sé si era usted. Hace un minuto. Pues dígale a quien me ha llamado que se ponga. Pues pregunte, ¿no es policía, usted? Oiga, señor antipático, me encuentro muy mal y mi hijo está en un hospital, se ha dado un tortazo con la moto y yo estoy sola y loca y sucia y me he vomitado encima y no sé qué hacer y todos me han abandonado y se me han metido fantasmas en casa y me mataría si no supiera que a mi niño le han herido y está en el hospital y me necesita y yo necesito ir al hospital a ver a mi niño y nadie me hace caso y un compañero suyo muy simpático que no era usted por supuesto me ha dicho que me podía hacer un poco de compañía y venir a buscarme para llevarme al hospital y seguramente al paso que voy me tendrán que ingresar a mí también y si no me llevan ustedes al hospital no sé cómo podré ir yo señor policía porque no tengo dinero ni para coger un taxi. "



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