El catecismo del humanismo (fragmento)Arnold Ruge

El catecismo del humanismo (fragmento)

"El sistema funcionó de maravilla. Las escuelas adoptaron ejercicios gimnásticos como preparación para la guerra y la gente formó sociedades secretas contra los conquistadores llamadas la liga de la virtud (Tugenbund) y Fichte, el gran discípulo de Kant, pronunció en Berlín, bajo los ojos de los generales franceses, sus patrióticas proclamas a la nación germana. Fichte, al que el estúpido gobierno sajón había expulsado de Jena por su condición de infiel, fue llamado a Berlín por los reformadores prusianos y el cual, en mitad del ruido de la conflagración, dispuso la fundación de una universidad, que sería designada para representar en cada rama de la ciencia el último y más elevado desarrollo.
Tantas cosas importantes fueron realizadas por los grandes hombres de la escuela Kantiana, los amigos de Fichte y Schiller. Sus nombres inmortales son Stein, Schönn, W. von Humboldt, Hardenberg, el Primer Ministro, y, sobre todos, Altenstein, amigo y alumno de Fichte, que por un largo período supervisó el departamento de instrucción pública y que tras la muerte de Fichte llamó a Hegel para que se ocupara de la cátedra de filosofía en Berlín.
Bonaparte despreció a los alemanes hasta que aprendió a causa de su derrota en sus llanuras que ellos eran capaces de un espíritu y un entusiasmo infinitamente superior al espíritu militar y de saqueo, el único que conocía el ejército francés. Los sentimientos republicanos de libertad y dignidad nacional habían desertado del campo de los franceses y se hallaban ahora en el corazón de los alemanes. Una feroz y global insurrección nacional derrocó a los ejércitos franceses en todas partes y dio testimonio de que el mejor liderazgo en una contienda seria era el espíritu de la gente libre y noble. "



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