Comentarios marginales (fragmento)José María Conget

Comentarios marginales (fragmento)

"-Comentarios (marginales) a la guerra de las Galias-
Llegaba, las noches sin viento, desde allá, desde el senderillo que cruzaba el puente y se iba haciendo lombriz entre las montañas. El niño, a oscuras -los padres sorbían, lejanísimos como el parte de las diez en radio nacional, su sopa de ajos-, escudriñaba el ángulo del biombo por donde habría de venir, detrás del azul o blanco de las cumbres. Ignorando a las dos gentiles japonesas que llenaban con su convención el jardín central -¿se abanicaban?: en mi memoria el mueble se ha descolorido y emborronado al mismo ritmo polvoriento que hubiera envejecido el original de sobrevivir éste a los traslados, al exilio de los desvanes y a los inviernos sin leña para la estufa-, sorteaba los arbustos, rodeaba el riachuelo y corría hasta el fondo para apostarse ínfimo en la vereda de la senda y vigilar: oiría en la hondura de su pecho los tácitos pasos del que llegaba de detrás de los montes, de detrás de la vaga vastedad del biombo.
Asomada al huerto, la madre miraba las higueras agitadas, el Moncayo. Traía en un plato el pan con aceite. Esperaba a que diera el primer mordisco. Que no se te caiga, decía, y luego, más bajito: sopla el cierzo. Y él sabía entonces que vendría con los vientos caballistas cabalgando sombras y que se posaría en la roca castillo de la loma y que desde allí -sin nombre pero enjuto como el torvo San Bartolomé de la parroquia, pero carraña como la muerte guadañera que segaba infantes en los anuncios de Hipofosfato Salud de la vieja revista Iberia del tío-abuelo, pero alado y colmilludo y escamoso como el demonio que en el altar mayor el pie de la virgen aplastaba aunque no tan enérgicamente que deshiciese la malignidad y el poder del nunca definitivamente derrotado- planearía con amplio silbo hasta manchar la luna, llegar a la ventana y llamar en los cristales con nudillos de algodón y borrosas palabras. Cómo vencerlo, retrasarlo al menos. El niño gritaba buenasnochesnosdédioooos. En la zona de la radio y de la luz respondían saludpesetas. Y era ya el dominio del que llegaba. "



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