Carlos V y sus banqueros (fragmento)Ramón Carande

Carlos V y sus banqueros (fragmento)

"Tenía que ser fácil reclutar soldados sobre el ámbito de una agricultura de exiguos rendimientos y de labores que pidiesen pocos brazos; la falta de trabajo y de ingresos en la campiña favorecía la tendencia a desligarse del suelo, estimulada por la pobreza de los campesinos. Si a los reyes católicos les llevó a trazar su política de fomento de la ganadería un criterio comercial, el nieto bien pudo tener presente, al proseguir la misma trayectoria, que el pastoreo, mejor que la labranza, le brindaría soldados españoles por los que pronto siente explicable predilección. Si Fernando de Aragón contaba con el trigo de Sicilia para abastecer a sus súbditos, con aquél otros graneros, ajenos y distantes, pondría al alcance de Carlos V la conexión de sus dominios, cerca y lejos del Mediterráneo. Las bajas que en la población de Castilla determinaran, de una parte, las levas, reiteradas y copiosas, y, de otra, simultáneamente, las exploraciones y la colonización ultramarinas con andanzas, aventuras y contiendas, las invoca a menudo, aunque no las cifre, la documentación. No habría de proporcionar únicamente el pastoreo aquel plantel de trotamundos o de guerreros; tanto la política imperial como los señores territoriales les pusieron mucho de su parte para que los campos de Castilla se despoblaran, porque si bien es cierto que Carlos V no habría de aumentar el número de los impuestos tradicionales, fueron inmensas las lesiones de los ingresos públicos más onerosos llamados a cubrir, con tremendo efecto, el aumento extraordinario del gasto público acarreado por las empresas del césar. Los servicios de las cortes crecen y se multiplican y conservan el régimen de exenciones, con la obligación de contribuir exclusiva de los pecheros. Los servicios ordinarios y extraordinarios concedidos por las cortes de Castilla son la carga abrumadora que habrían de soportar quienes menos fuerzas tenían para sobrellevarlo, y que, siendo labradores, eran también las víctimas de las requisas o de la tasa, cuando vendían su cosecha, y de los expolios de cualquier género de recaudadores: arrendatarios, agentes ejecutivos, bulderos, etc. Si los campamentos y las Indias atrajeron a los españoles que en la labranza no encontraron estímulos bastantes para permanecer sobre el terruño, no serían pocos, dadas las numerosas bandas de vagos y maleantes citadas por los textos, los que bajo la acción del fisco, o cediendo a otras tentaciones, las nutrieran, ya que, en su mayor parte, las formaban campesinos desarraigados. "


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