La muerte del hermano (fragmento)Ray Loriga

La muerte del hermano (fragmento)

"Los niños no se van nunca, están siempre dentro. El daño de los niños también. Los niños que han sobrevivido al horror temen tener hijos. Le tienen miedo a ese daño, a que sea inevitable. Nunca causarán el daño, pero no están seguros de poder evitarlo. No hay crimen comparable a dañar a un niño. Matar a un hombre es más justo que herir a un niño. Los niños del horror perdonan para seguir viviendo pero nunca olvidan. Su memoria no es ni siquiera rencor, normalmente, es sólo tristeza.
Un niño golpeado es un hombre golpeado. Un niño violado es un hombre violado. Eso es lo más difícil, lo más injusto. Ya nunca sueñas con un futuro mejor, sino con un pasado distinto.
Siempre es igual cuando hablo de los niños. Encima de la tumba de quien sea, sólo veo a los niños. No sé si algún día conseguiré librarme de ellos. No sé si quiero. No sé si hay algo más. Los niños son siempre los hermanos y nunca los hijos. Por eso las madres están todas locas. Encima de la tumba de los hermanos Van Gogh vi dos niños agujereados por un mismo disparo. Para un niño sólo existen las muertes de los niños. Los hombres son los que tienen que morir. Su muerte se acepta, casi ni se ve. La muerte de los niños es imposible. No hay por qué aceptarla, no existe. Luego, con los años, todas las muertes que importan son muertes de niño, muertes de hermano.
La muerte de mi madre será una muerte de hermano y la muerte de mi padre también y hasta la muerte de mis hijos. Todo lo demás no es muerte. No es nada.
Las mujeres aman a los hombres y en los hombres a menudo ven los niños, sin embargo rara vez son capaces de ver en los hijos, los hombres. Por eso se vuelven locas. Pero eso es otra historia.
Aunque viva dos millones de años siempre veré a los boxeadores de Marruecos, pequeños, negros, ágiles, limpios, solos. Los giros de cintura, las esquivas, los ganchos, los yabs, la guardia francesa, el equilibrio, el miedo. Los boxeadores antes de salir al ring están luchando, mucho más incluso de lo que lucharán después. La pelea va sola, no depende del boxeador totalmente, a veces incluso se traga al boxeador. El estado natural del púgil es la soledad. Su razón de ser. Se pelea solo. Siempre. No hay otra pelea. Se gana solo. Se pierde solo. El otro no importa.
Todos los hombres están solos o no son nada. "



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