Judaísmo y Civilización (fragmento)Martin Buber

Judaísmo y Civilización (fragmento)

"De tiempo en tiempo me parece oír el eco de una pregunta que resuena desde las profundidades del silencio. Pero el que la formula no sabe que la formula y aquel a quien va dirigida no tiene conciencia de ser interrogado. Es la pregunta que el mundo de hoy, con completa inconsciencia, plantea a la religión. Hela aquí: "¿Eres tú, quizás, el poder que puede ayudarme? ¿Puedes enseñarme a creer? No en fantasmagorías ni en mistagonías, no en ideologías o en programas partidarios, ni en sofismas ingeniosamente pensados y hábilmente presentados, sofismas que parecen verdaderos mientras tienen éxito o posibilidades de éxito, sino en lo Absoluto e Indiscutible. Enséñame a tener fe en la realidad, en las verdades de la existencia, de modo que la vida me brinde algún objetivo y la existencia tenga algún significado. ¿Quién puede ayudarme si no tú?"
Podemos dar por sentado que el mundo de hoy negará con vehemencia el deseo e incluso la capacidad de plantear tal pregunta. Este mundo sostendrá apasionadamente que la religión es una ilusión, quizá ni siquiera una hermosa ilusión y apoyará esta afirmación con clara conciencia, pues tal es la seguridad de su convicción. En los recovecos más recónditos del corazón, sin embargo, allí donde mora la desesperación, la misma pregunta surge tímidamente una y otra vez, sólo para ser inmediatamente reprimida. Pero sus fuerzas crecerán: llegará a ser fuerte.
La pregunta se dirige a la religión en general, a la religión como tal. ¿Mas dónde ha de hallarse la religión? La pregunta no puede dirigirse al individuo religioso aislado, ¿pues cómo puede él ponerse a la altura de tal pretensión en este momento? Semejante pregunta sólo puede dirigirse literalmente a las religiones históricas o a algunas de ellas. La respuesta no residirá, empero, en sus dogmas ni en sus rituales; en unos porque su finalidad es formular creencias situadas más allá del pensamiento conceptual y hacerlo en forma de proposiciones conceptuales; en los otros porque su objetivo es expresar la relación con lo Ilimitado mediante un comportamiento invariable y regular. Ambos poseen sus esferas específicas de influencia, mas ninguno de ellos es capaz de ayudar al mundo moderno a encontrar la fe. El único elemento de las religiones históricas cuyo requerimiento por el mundo se justifica en esa realidad intrínseca de la fe que se encuentra más allá de todos los intentos de formulación y expresión, pero existe (en verdad; es aquello que renueva constantemente la plenitud de su presencia a base del fluir de la vida personal misma. Esto es lo único que importa: la existencia personal, que confiere realidad a la esencia de una religión y atestigua así su fuerza viviente.
Quienquiera que preste atención a la pregunta de que hablo, observará que también se dirige al judaísmo y, más aún, que el judaísmo está incluido en las primeras filas de esas religiones a las cuales va dirigido el llamado. Últimamente ha recibido comunicaciones de numerosas partes del mundo, a base de las cuales puede advertirse que se espera del judaísmo esclarecimiento y dirección. Puede percibirse también que muchos de estos corresponsales hablan en nombre de los muchos más que permanecen en silencio. Que el mundo espera algo del judaísmo es en sí un fenómeno nuevo. Durante siglos, el contenido espiritual más profundo del judaísmo fue desconocido, o bien se le concedió escasa atención, quizá porque durante el período del ghetto la realidad subyacente de la vida judía fue apenas vislumbrada por el mundo exterior mientras que durante el periodo de la emancipación sólo aparecieron en la escena judíos, pero no el judaísmo. "



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