El paraíso no está perdido, sino olvidado (fragmento)Facundo Cabral

El paraíso no está perdido, sino olvidado (fragmento)

"Abre la puerta a lo nuevo, entra con el corazón en la mano a la selva más oscura y más rica porque todo es novedad, no lo pienses, vale la pena cruzar el umbral, tirarse al mar al que sólo escuchaste de muy lejos, embarcarse en todas las direcciones, vale la pena arriesgarse a navegar entre las rocas, a pasar por los lugares más estrechos (peligro es salvación), solo yendo de extremo a extremo podrás saber que la verdad está en el promedio, que
justicia es armonía de desiguales, y debes estar atento porque en cualquier momento se te revelará por donde te dejará pasar el muro, entonces sabrás de qué se trata todo esto, dejarás a la Madre para ir hacia el Padre, sin perder
de vista al mundo alcanzarás al Espíritu, tu consciente se abrazará con tu inconsciente, entonces meterás tus manos iluminadas en la tierra y calmarás el dolor de cualquiera con sólo una mirada, entonces crecerás constantemente sin darte cuenta, jugando con las flores de lo esencial, ayudado por todo aunque no pidas nada, casi San Agustín un minuto antes
de la mudanza, tan bienaventurado que gozarás todo sin quedarte con nada, en nada ni en nadie porque tu amor serán todos, entonces la fiesta será en todo momento, el casamiento con el mundo sucederá a cada instante (esto lo pienso para ti en medio de la selva, tan peligrosa como prodigiosa).
Cantando voy sacando todo hasta que llego al fondo, donde está el tesoro con el que llegué al mundo, al que después fui tapando y olvidando con las tonterías que acumulé en la superficial vida social (cuando me abro para dejar pasar a la energía cósmica por mí, curo todos mis males y ayudo a curar a los demás). Cuando canto comparto la energía vital, la del Universo, plena e infinita, que nos mantiene vivos (los chinos le llaman chí, los cahunas maná y los hindúes prana).
El arte nos exige ser puntuales con la vida, es decir estar donde debemos estar, es decir en todas partes, a toda hora.
Ahora o nunca, lo que no hagas ahora no lo harás nunca porque este momento no volverá.
La Naturaleza dice que cada uno debe ocuparse de sí mismo, hacerse cargo de sí mismo. Si cada uno se hiciera cargo de sí mismo todos estaríamos completos, la Humanidad sería un cuerpo sano.
Yo no tengo que dar pruebas a nadie porque ya me acepté, ya no tengo culpas, por eso soy descaradamente feliz, tan libre como las palomas que juegan en los jardines del Quinta Real de Guadalajara, ya no tengo que hacer el bien porque me lo hago, entonces puede serle útil a cualquiera mi sola presencia, ahora puedo decir que amo al prójimo porque me amo, ya no tengo que demostrar por qué soy, ya no me molesta que algunos me llamen mistificador y hechicero porque lo soy (soy esas cosas entre muchas cosas), me divierte ser un creador de graffitis sonoros, un ilusionista, un prestidigitador de palabras, tan desnudo como enmascarado, tan seguro como feliz de tener algo para cualquiera. Vivo la fiesta de la vida con los fieles compinches y los nuevos conquistados por los juegos de palabras que traen ideas jugosas, malabarismos que me llevaron de Prevert a Jesús (la canción consigue acomodos ligeros, a veces hábiles pero siempre amorosos). Porque me gustan los festejos soy fiel a los juegos de palabras que agiornaron a Cocteau y a los surrealistas (estos roces literarios siempre me beneficiaron).
No te preocupes por la crisis, no es tan grave, sólo perdiste dinero, que no es tan importante, cualquiera puede tenerlo, sin embargo el más Grande nació en un pesebre. La crisis te liberará de las cosas que te encadenaron, que te rebajaron de creador a consumidor, que te transformaron en un policía que cuida lo que tarde o temprano será basura. La crisis te salvará del exceso que pudre (mira los países del primer mundo) y de lo artificial que idiotiza (mira la televisión), gracias a la crisis estarás más acompañado, porque el capitalismo consiguió lo que no consiguió el comunismo, la igualdad, porque ahora somos todos pobres, y al tener menos que cuidar serás más libre, tendrás más tiempo para vivir, para buscar la fortuna que Dios puso dentro tuyo. La crisis te está liberando de lo artificial, que te distraía de lo esencial (mi experiencia es que cuanto más he perdido más he ganado), la vida no nos quita cosas, nos libera de las cosas, no perdemos nada porque todo lo que tenemos es prestado, ni un sólo pelo de nuestra cabeza es obra nuestra, además nacemos desnudos, es decir que la ropa que tenemos puesta es ganancia. "



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