Torbellino (fragmento)James Clavell

Torbellino (fragmento)

"La ventana de la cocina estaba entreabierta y Genny volvió a oír ráfagas de disparos. Más cercanas que antes. Con el viento, le llegaron los gritos, lejanos, y guturales, de las turbas: Allahlzh-u Akbarrr... Allahh-u Akbarr..., repetidos una y otra vez. Sintió un escalofrío, pareciéndole extrañamente amenazadores. Antes de que los disturbios empezaran solía encontrar tranquilizadora la llamada del muecín a la oración cinco veces al día desde los minaretes. Pero ya no sonaba igual, emitida por las gargantas del populacho.
«Ahora aborrezco este lugar —pensó—. Aborrezco las armas y aborrezco las amenazas.» Y además habían encontrado una de estas últimas en el buzón..., su segunda amenaza, pésimamente mecanografiada en una hoja de papel barato: El 1. de diciembre os dimos a ti y a tu familia un mes para abandonar nuestro país. Todavía seguís aquí. Ahora sois nuestros enemigos y lucharemos contra vosotros categóricamente. Sin firma. Casi todos los expatriados en Irán habían recibido una.
«Aborrezco las armas, aborrezco el frío y la falta de calefacción y de luz, aborrezco sus asquerosos excusados y el tener que ponerse en cuclillas como un animal, aborrezco toda esta violencia y la destrucción de algo que realmente era muy hermoso. Aborrezco estar de pie haciendo cola, ¡Malditas sean todas las colas! ¡A la mierda con el asqueroso contenido de la lata de haggis, a la mierda con esta pequeña y repugnante cocina y a la mierda con la empanada de carne! Por vida mía, no comprendo cómo puede gustarle a los hombres. ¡Es ridículo! Carne acecinada en lata mezclada con patatas hervidas, un poco de mantequilla con cebolla y leche, si la tienes y todo ello coronado con curruscos de pan, horneado luego hasta que quede muy dorado. ¡Uff! Y en cuanto a la coliflor, el olor que despide al cocerla me da verdaderas náuseas. Pero he leído que es buena para la diverculitis y cualquiera puede ver que Duncan no se encuentra tan bien como solía estarlo. Es tonto si piensa que puede engañarme. ¿Acaso lo ha conseguido con Charlie? Lo dudo.
En cuanto a Claire, ¡se ha comportado como una loca al dejar a un hombre tan bueno! Me pregunto si Charlie llegaría a enterarse de los amoríos que ella tuvo con aquel piloto de "Guerney". Supongo que no hay nada malo en ello si no te pescan..., resulta difícil cuando te dejan tanto tiempo sola y eso es lo que deseas. Pero me alegro de que quedaran como buenos amigos aunque pienso que ella era una perra egoísta.»
Se vio reflejada en el espejo. En un gesto automático, se arregló el pelo y se quedó contemplando su imagen. «¿Adónde se ha ido tu juventud? No lo sé, pero se ha esfumado. Al menos la mía, la de Duncan no, sigue siendo joven, joven para su edad..., si al menos supiera cuidar de sí mismo. ¡Maldito Gavallan! No, Andy es bueno. Me alegro de que haya vuelto a casarse con una joven tan agradable. Maureen calmará sus ímpetus y también la pequeña Electra. Por un momento, temí que se casara con esa secretaria china que tiene. ¡Uff! Andy es estupendo y también Irán lo era. Lo era. Ahora, el momento de irse ha llegado y comenzar a disfrutar de nuestro dinero. Definitivamente. Pero, ¿cómo?»
Rió en voz alta. «Y vuelta a lo mismo, Supongo.»
Abrió el horno con cuidado. El calor y el aroma le hicieron guiñar los ojos. Luego volvió a cerrarlo. «No soporto la empanada de carne», pensó irritada. "



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