Retrato del viento (fragmento)Elena Poniatowska

Retrato del viento (fragmento)

"Nací en la ciudad de México, detrás de Catedral, en el lugar donde fueron construidos los templos de los antiguos dioses aztecas.'' De pronto Manuel habla en latín: ''Justa Crucem lacrimosa ut pendebat filius''. Se excusa. "Era de una timidez que rayaba en lo enfermizo. Leí desde muy pequeño, así entré en contacto con el mundo. Entré a la escuela de los maristas muy chiquito, había vacas y cuando los zapatistas llegaban a pedir forraje se quitaban el sombrero. Por eso me cayeron bien. De la primaria salí hecho un burro total, con ansias de saber. Terminé el sexto y después he sido autodidacta. Como nos prohibieron abrir la obra de los Enciclopedistas, lo primero que leí fue a Rousseau. Leí mucho de niño, muchísimo, de joven, de viejo, vuelvo siempre a los clásicos, toda la vida. En mi época los artistas necesitaban dividir su vida en dos partes: una, trabajar para comer; otra, el placer de la creación. Intenté varias cosas, porque cuando uno es joven no sabe lo que quiere, y como quise tener una forma de vivir un poco sólida, aprendí contabilidad, pero el sentido burocrático no me agradó jamás. Antes de la fotografía empecé la medicina homeopática, pero tampoco encontré allí mi camino. Mis hermanos, mis parientes, me decían: ''¡Ay, Manuel!, me duele esto, siento lo otro, ¿qué tomo?'', y yo les daba chochitos. Estudié mucho, pero creo que mi hermana se aliviaba más por sentido familiar que por la homeopatía. Después de mi fracasado intento de médico chochero, me metí a San Carlos, pero tampoco. En las calles del Centro veía merolicos, ropavejeros, peluqueros, zapateros remendones, fotógrafos ambulantes, señoras que venden elotes, quesadilleras de banqueta, herbolarias y pajaritos adivinadores, evangelistas e impresores al aire libre, trabajadores del fuego. Mariachis también. Hicieron su nido dentro de mí. Me conmovían. Son los mismos que retraté sobre el ancho paisaje de México con sus Bicicletas en domingo. En el mercado, colgados de unos ganchos sobre un mecate, se balanceaban fuera de época, Mirna Loy, Claudette Colbert, Paulette Godard y Marlene Dietrich, o caras que quieren parecérseles ostentando vestidos de percal. En 1970 había días en que todavía se veían los volcanes, y esta que titulé Montaña negra, nube blanca la tomé yendo al Popo. ¿No te parece que ésta del El Ángel del Temblor, de 1957, tiene una influencia de De Chirico? "


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