El fenómeno humano (fragmento)Pierre Teilhard de Chardin

El fenómeno humano (fragmento)

"De la misma manera que reina siempre entre los biólogos la incertidumbre respecto de la existencia de un sentido y a fortiori de un eje definido en la Evolución; de la misma manera y por una razón conexa se manifiesta aún la mayor divergencia entre los psicólogos cuando se trata de decidir si el psiquismo humano difiere específicamente (par "naturaleza") del de los seres que aparecieron antes que él. De hecho, la mayoría de los "sabios" pondría más bien en tela de juicio la validez de tal separación. ¡Qué no se ha dicho ‑y qué no se dice todavía‑ sobre la inteligencia de las bestias!
Si se quiere resolver esta cuestión (y es necesario decidirla tanto para la Ética de la Vida como para el conocimiento puro) de la "superioridad" del Hombre sobre los animales, yo no veo más que un medio: separar decididamente, en el haz de los comportamientos humanas, todas las manifestaciones secundarias equívocas de la actividad interna y situarse cara al fenómeno central de la Reflexión.
Desde el punto de vista experimental que utilizamos, la Reflexión, tal como lo indica su nombre, es el poder adquirido por una conciencia de replegarse sobre sí misma y de tomar posesión de sí misma como de un objeto dotado de su consistencia y de su valor particular; no ya sólo conocer, sino conocerse; no ya sólo saber, sino saber quo se sabe. Gracias a esta individualización de sí mismo en el fondo de sí mismo, el elemento vivo, hasta entonces distribuido y dividido dentro de un círculo difuso de percepciones y de actividades, se halla constituido, por vez primera, en centra puntiforme en el que todas las representaciones y experiencias se entrelazan y se consolidan en un conjunto consciente de su organismo.
Ahora bien: ¿cuáles son las consecuencias de una tal transformación? Ellas son inmensas y nosotros las leemos tan claramente en la Naturaleza como cualquiera de los hechos catalogados por la Física o la Astronomía. El ser reflexivo, en virtud de su repliegue sobre sí mismo, se hace bruscamente susceptible de desarrollarse en una nueva esfera. En realidad, es otro mundo el que nace. Abstracción, lógica, elección e invenciones razonadas matemáticas, arte, percepción calculada del espacio y de la duración, ansiedades y sueños del amor... Todas estas actividades de la vida interior no son más que la efervescencia del centro nuevamente constituido explotando sobre sí mismo.
Una vez sentado esto, he aquí mi pregunta. Si, como se sigue de lo que precede, es el hecho de hallarse "reflexionado" lo que hace al ser verdaderamente "inteligente", ¿podemos dudar seriamente de que la inteligencia sea el atributo evolutivo del Hombre y de sólo él? ¿Y podemos, en consecuencia, dudar en reconocer, por no sé qué falsa modestia, que su posesión no representa para el Hombre un avance radical sobre toda la Vida anterior a él? El animal sabe, no lo dudamos. Pero ciertamente no sabe que sabe; de otra manera, hace tiempo que hubiera multiplicado las invenciones y desarrollado un sistema de construcciones internas que no podrían escapar a nuestra observación. Por consiguiente, un sector de lo Real le está cerrado, un sector dentro del cual nos movemos nosotros, pero en el cual él no podría entrar. Un foso ‑o un umbral‑ infranqueable para él nos separa. En relación con él, por el hecho de ser reflexivos, no sólo somos diferentes, sino otros. No sólo simple cambio de grado, sino cambio de naturaleza, resultado de un cambio de estado.
Henos aquí exactamente frente a lo que esperábamos. La Vida (en esta espera se terminaba el capítulo de Demeter), la Vida, por ser ascensión de consciencia, no podía continuar avanzando indefinidamente en su línea sin transformarse en profundidad. Ella debía, según decíamos, como toda magnitud creciente en el Mundo, llegar a ser diferente para continuar siendo ella misma. Más claramente definible que cuando escrutábamos el psiquismo oscuro de las primeras células, he aquí que se descubre en este acceso al poder de reflexión la forma particular y crítica de transformación en que ha consistido para ella esta supercreación o este renacimiento. Y, por eso mismo, he aquí cómo reaparece la curva entera de la Biogénesis, se resume y se clarifica en este punto singular. "



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