El voto del caballero (fragmento)Salvador María Granés

El voto del caballero (fragmento)

"Marta.- No debisteis cenar tanto que suele ser indigesto.
Rodrigo.- ¿Qué queréis? Comiendo mucho logro adormecer el fuego de las pasiones. El alma no es más que el forro del cuerpo; si usáis la tela por fuera y el forro lleváis por dentro, aunque la tela se gaste el forro se queda nuevo. Así yo gasto el estómago y el espíritu conservo, al menos en la teoría, porque en la práctica, al veros, yo no sé lo que me pasa...
Marta.- ¿Sabéis que casi sospecho que no os soy indiferente?
Rodrigo.- (¡Adiós, ya pareció aquello!)
Marta.- Hablad.
Rodrigo.- ¿Y de qué he de hablaros?
Marta.- ¡Toma! De vuestros proyectos.
Rodrigo.- ¿Qué proyectos?
Marta.- Vuestras miras sobre mí.
Rodrigo.- ¿Sobre vos?
Marta.- Creo que os corresponde empezar el asunto, digo, a menos que no queráis que yo sea quien os pida en casamiento.
Rodrigo.- Marta, sois una gran obra, un riquísimo compendio encuadernado a la rústica, pero de admirable texto. (Con pasión.) ¿Queréis que yo os deletree? ¿Seréis mi esposa?
Marta.- Primero es ver lo que al matrimonio cada cual aportaremos.
Rodrigo.- Pues veámoslo. Empezad. (Con arranque melodramático.)
Marta.- Yo os traigo un tesoro inmenso...
Rodrigo.- (Con alegría.)¡Hola!
Marta.- (Con naturalidad.) De inocencia.
Rodrigo.- (Con desencanto.) ¡Ah, ya! ¿Y no me traéis más que eso?
Marta.- Guardo, además, cien doblones.
Rodrigo.- No es que yo quiera dinero, pero nunca está de más.
Marta.- Ahora decid vos qué medios de subsistencia tenéis. "



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