El diablo (fragmento)Arturo Graf

El diablo (fragmento)

"Imaginemos un mundo dividido en tres planos. En el plano superior está el paraíso, la mansión de Dios, la morada de los ángeles y los beatos. Allí resplandece la luz, suenan indecibles armonías y crecen fragantes flores imperecederas: es el reino de la santidad incorruptible y de la eterna felicidad. En el plano intermedio se encuentra este mundo terrenal, poblado por una humanidad decrépita y doliente, que peca anhelando el perdón y delira soñando con la felicidad: es el reino de la eterna alternancia, de la lucha siempre renovada por la interacción del bien y del mal. En el plano inferior está el infierno, el abismo tenebroso donde Satanás y sus ángeles, junto al infinito pueblo de los condenados, pagan a la justicia divina una deuda que nunca se salda: es el reino del pecado irreparable, de la maldad irredimible, del dolor desmesurado, desesperado y eterno. Al lado de este último existe una zona en la que el pecado se enmienda y se purga, en la que el dolor se ve aliviado por la esperanza: es el purgatorio, vestíbulo oscuro del cielo resplandeciente.
El reino intermedio es como un vivero inmenso de almas que emigran ininterrumpidamente, divididas en dos corrientes: una que sube al cielo y otra que baja al infierno. Satanás y su numeroso ejército no persiguen otro fin, no usan sus artes y su maldad más que para atraer hacia abajo el mayor número de almas posible, para poblar el infierno en detrimento del paraíso. Y no se puede lamentar de su éxito en tal intento. "



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