Una mariposa en las colinas (fragmento)Koulsy Lamko

Una mariposa en las colinas (fragmento)

"Vuelo hacia la distante cima. Percibo allá abajo las difusas líneas de las mujeres encorvadas colocando ladrillos. Los depositan en la cuneta de la carretera, que está siendo pavimentada...para drenar las lluvias. Estas mujeres son constructoras y saben cómo subirse hábilmente al tambaleante andamiaje de rama de eucalipto. Arrastran cestas llenas de ladrillos de barro cocido e ideas... canastas llenas de ideas. Pero sus pensamientos no se entremezclan entre las paletas y sus manos. Ha sido así desde tiempos ancestrales y continuó siéndolo cuando el vértigo del caos abrumó la mente de los hombres. Ahora soy como una mariposa, una enorme mariposa que se posa en la tierra de ardientes colores y que no ha sido engendrada por hombre ni mujer sino por la ira. Me evadí del fantasmagórico vacío desde el disecado cuerpo de una anónima mujer que se hallaba entre una pila mortuoria en el interior de una de esas iglesias-museos del genocidio. Antes de que sobreviniera el caos, todo el mundo me conocía. Fui objeto de adulación. Habitaba el cuerpo de una reina: "La Reina del Mundo Medio"
[...]
Había decidido asumir la palabra e imprimirla directamente sobre las conciencias de estos inusuales visitantes, de forma íntegra, sin censura y en su forma original. No podía soportar más todas estas alteraciones, los discursos alterados e insípidos que hedían a contrabando y requiems. Ya en el reinado de Lyangombe, el antiguo adagio rezaba: cada uno de nosotros es el único testigo del relato de su vida, el único y verdadero reflejo de su rostro, porque sólo él ha conocido el cansancio que dibujó anillos bajo sus ojos. La historia de mi vida es mía y sólo mía. Es la historia de una soberana y, sobre todo, la historia de una vagina: una vagina con un árbol punzante. "



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