Simone (fragmento)Eduardo Lalo

Simone (fragmento)

"Esto es lo que escucho y anoto en la calle. Tras las palabras queda el enigma. Pero todo sabe a plástico, a sol, a baterías doble A de un aparato hecho en China. La única salida sería tener dinero para poder encerrarse o viajar, para recuperarse viendo y escuchando otras cosas. Ése es el único verdadero privilegio aquí. La riqueza permite imaginar que no se tiene nada que ver con esto.
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La prohibición incrementaba nuestra ansia. Nuestras sesiones desconocían el tiempo… Los movimientos se estiraban sin fin y sin esfuerzo. El acto era incolmable, al menos para mí lo era, y la energía transitaba por mi cuerpo sin agotarse. Al unirnos construíamos un lugar para el cual no había mapas ni servía la experiencia y ese ámbito desafiaba todos los presupuestos. Era imposible saber lo que hallaríamos en él y lo que se esperaba de nosotros… La soledad y el sufrimiento acumulado por años, el peso de toda una vida, nos había llevado a este punto. Éramos náufragos que compartían la misma balsa en el océano de San Juan y estaba claro que sin esta indigencia jamás nos hubiéramos encontrado.
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El problema no es la lengua sino la imposibilidad que tienen los demás de imaginarme. ¿Es posible escribir cuando la identidad no es compartida por nadie, cuando la inmensa mayoría de la gente no puede ni siquiera concebirte?
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Entonces, con brazos y piernas entrelazadas, iban renaciendo nuestros cuerpos: descubríamos que los miembros nos pertenecían en exclusividad y que marcaban la diferencia y la distancia. No hacía falta que algún acontecimiento viniera a deshacernos. Éste ya había ocurrido; no se hallaba en la historia que hacíamos, sino que nos precedía. Desde que Li perdió a su padre, desde que cruzó medio mundo y vino aquí, desde que me propuse sobrevivir harto de todo pero abrazado al hartazgo, desde entonces estábamos condenados. "



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