Composición francesa. Regreso a la infancia bretona (fragmento)Mona Ozouf

Composición francesa. Regreso a la infancia bretona (fragmento)

"Nunca debe escribirse sobre aquello que amamos. El olvido y el silencio son los tormentos infligidos a los espíritus que no hallaron la belleza en el ámbito rutinario de la vida.
[...]
Podría deberse a nuestros hábitos escolares la formulación de la siguiente pregunta: ¿Quién eres? ¿Podrías responder contando tu propia historia? La historia, según los comunitaristas, se basa en el apego a una comunidad. ¿Por qué los universalistas no sienten esa sensación de pertenencia? No creo en ninguna de las dos posturas. Ni en las afiliaciones universalistas ni en las adherencias comunaristas. Al fin y al cabo, es la propia persona quien sostiene la pluma que esboza la propia narración de su vida; el narrador, intérprete y arreglista oficial de su propia obra liberadora. Esto explicaría que una voz que casi me pertenece esté enraizada en la tradición. Ella dibuja la identidad sin ceder nunca a los matices de la historia, deviniendo en una visión absolutamente compleja. Todo ello me permitió entrever la alienación que pueden padecer los historiadores cuando tratan de reflejar en la medida de lo posible las concomitancias de la historia. Todo atisbo de reflexión no es más que una mera transgresión.
[...]
En la escuela recitaba las glorias que refutaban lo doméstico, deteniéndose en dos textos que denotaban una ironía silenciosa más perceptible que la de mi madre. Se refería a la insignia que ondeaba con los colores azul, blanco y rojo el 14 de julio, anunciando la dicha de las vacaciones, pero ocultando las profundas tonalidades de nuestros propios colores blancos y negros. En la iglesia nos veíamos obligados a rezar por un cielo vacío de almas amantes. En el país subsistía una complicación suplementaria esbozada de la siguiente forma en el dicho bretón: "No deben ser objeto de nuestra indulgencia los bretones exhibidos en las paredes y las trivialidades bretonas cantadas a la hora de los postres." ¿Dónde se encontraba la belleza, la verdad, la bondad? En aquellos años los niños regresaban a sus casas sin poder librarse de la onerosa pesadumbre. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com