Encuentros en el más allá (fragmento)Miguel Gila

Encuentros en el más allá (fragmento)

"Luego entré en Berlín, en Italia y en Prusia. Nuestra supremacía en Europa era un hecho. Nuestra joven República se extendía desde el Rin a los Alpes y ejercíamos influencia en Bátava, Cisalpina, Helvética y Ligúrica. En fin, para no hacerles la historia pesada, estando en Bayona, alguien me comentó que en Aranjuez había habido un motín que había obligado al rey Carlos IV a destituir a Godoy y abdicar en su hijo Fernando. Aprovechando esa rivalidad entre padre e hijo, los traje a Bayona y les obligué a renunciar al trono. España se hallaba en un estado de abandono total, prácticamente no poseía Ejército ni Marina, los privilegios de la nobleza y el clero gravitaban sobre un país empobrecido, apenas existían industrias, la agricultura y el comercio tropezaban con la dificultad de las comunicaciones. La incultura de la población había llegado a límites alarmantes, al extremo de que pocos comerciantes ponían rótulos, porque sabían que la mayor parte de la gente no tenía tratos con el abecedario. Y ahí, en Bayona, me vinieron las ganas de invadir España, no por mí, que ya estaba harto de invadir, era para nombrar rey a mi hermano José en Madrid y en Toledo, porque cuando era niño, se pasaba el día diciendo «Cuando sea mayor, yo quiero ser rey. Cuando sea mayor, yo quiero ser rey», y dije: Bueno, ahora que soy emperador te voy a dar el gusto de que seas rey, y ése fue el motivo de que intentara invadir España. Pero no contaba yo con esa mujer aragonesa. "


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